14 de mayo 2003 - 00:00

Preocupación y más dudas de empresarios por la renuncia

La decisión de Carlos Menem de no presentarse al ballottage fue obviamente el tema excluyente entre empresarios ayer. Tanto los que asistieron al Precoloquio de IDEA en Rosario como los consultados por este diario no ocultaron su preocupación por la incertidumbre que surge a futuro en lo político y lo económico. En general, la principal duda es la capacidad del próximo gobierno de resolver la gran cantidad de reformas pendientes que hereda de la administración Duhalde. Ello, sumado a que el margen de tiempo que posee para acertar en las medidas necesarias es escaso.

La renuncia de Carlos Menem aparticiparen el ballottage previsto para el próximo domingo sacudió también a los empresarios, muchos de los cuales viajaron ayer a Rosario para participar del primer Precoloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino).

Y si bien recién a última hora se confirmó la decisión del candidato, durante toda la jornada las versiones de su decisión fueron casi el tema excluyente entre los hombres de negocios. Es que a esta altura resulta innegable que su candidatura era la preferida dentro del sector empresarial, salvedad hecha de la predilección que mostraron a otros hombres de empresa por Ricardo López Murphy. Para que quede claro: el escenario ideal «soñado» por el empresariado argentino en su gran mayoría era un ballottage Menem vs. López Murphy. Es que ambos encarnaban de algún modo una defensa del capitalismo que Néstor Kirchner parece (porque no se conoce mucho de su plataforma, salvo su sesgo estatista) enfrentar.

De todos modos, y salvo excepciones, los empresarios consultados eligieron el más estricto «off the record» para opinar sobre la decisión de Menem. Las opiniones iban desde «una decisión mezquina» hasta «está bien: hizo lo que tenía que hacer; le ahorró dinero al país y pone en evidencia el verdadero caudal de votos con que contará el futuro presidente».

A horas de viajar a Estados Unidos, Alberto Alvarez Gaiani -titular de la Unión Industrial Argentina-dijo a este diario que «hubiera sido preferible que el próximo presidente de la Nación surja de una elección. Creo, de todos modos, que esto demuestra que el mecanismo del Colegio Electoral era preferible al del ballottage, pero toda la clase política estuvo de acuerdo en implantar este sistema cuando se reformó la Constitución».

Los dirigentes de la UIA habían visitado el jueves pasado al presidente Eduardo Duhalde; entre los temas que se tocaron en Olivos, estuvo justamente la renuencia que viene demostrando el candidato Néstor Kirchner para reunirse con empresarios. Duhalde asintió, pero no prometió nada.

Por su parte, Osvaldo Cornide, presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), afirmó que «nos preocupa esta determinación en función de la crisis generalizada que vive la Argentina. Esto afecta al próximo gobierno porque le quita legitimidad. Pero creo que en definitiva su legitimización se producirá (o no) más en función de su gestión que en base a los votos que hubiera obtenido en una elección que estaba distorsionada por el rechazo innegable a uno de los candidatos».

Desde un importante grupo nacional con intereses en diversas áreas de la economía, resumieron su posición con una sola frase:
«Esto no se hace». Uno de sus principales directivos admitió que, si bien su voto hubiera sido para el ex presidente, «cayó mal su actitud y, si bien no nos sorprendió su determinación -porque venía hablándose de ella hace varios días-, tampoco creímos del todo que pasaría».

• Evaluación

Desde otro gran grupo nacional, un alto ejecutivo dijo a este diario que «en el extranjero e internamente se evalúa la situación argentina en función de la macroeconomía, de su producción, de su PBI, pero en realidad creo que nuestro mayor déficit es el institucional. Hoy no hay Congreso, no hay Justicia, no hay políticos, no hay Policía... La tarea principal, entonces, es construir institucionalidad». El empresario agregó que «lo primero es respetar las reglas mínimas, básicas; si no lo hacemos, es muy difícil salir de esta crisis». Admitió que el gobierno que asumirá el 25 de mayo «tiene un caudal propio muy pequeño de votos y de poder, pero creo que por una vez en la vida debíamos respetar las reglas y dejar de lado la chicana política».

En tanto, en Rosario, los pasillos de la
Bolsa de Cereales de esa ciudad rosarina -sede del Precoloquio de IDEA-estaban más concurridos que el salón donde se hablaba de instituciones, agribusiness y pactos internacionales para exportar más. Es que todos, empresarios, periodistas, asistentes, trataban de averiguar a través de sus celulares qué sucedía con la candidatura del riojano.

Tremendista, un productor agropecuario afirmaba que,
«de confirmarse la versión, el gobierno de Kirchner prácticamente nace muerto, vacío de poder. Entre Duhalde, que se arrogará los votos, su carencia de peso legislativo y de ejecutivos provinciales, y la no legitimación de su candidatura en las urnas, el panorama es negrísimo».

Por su parte,
Miguel Kiguel, titular del Coloquio y director del Banco Hipotecario, dijo que «Duhalde deja sin resolver la reestructuración de la deuda pública, los problemas en el sector financiero, el tema de las tarifas de los servicios públicos y un acuerdo definitivo con el Fondo. Kirchner (o su ministro de Economía) deberá, por ejemplo, vérselas con 85 clases de papeles de la deuda pública diferentes, con jurisdicción legal en cinco países distintos».

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