La soja sigue cayendo. Ya perdió 25% en los últimos tres meses y acumula recortes de casi 1.000 millones de dólares sobre el tonelaje que aún se encuentra sin comercializar. El precio muestra un nivel apenas 7% superior a lo que operaba cuando comenzó el boom alcista. Se acentúa la preocupación de productores que asumieron compromisos con una oleaginosa a valores más altos -como arrendamientos de campos- y hoy se encuentran con que ya se esfumaron casi u$s 60 millones por tonelada en 90 días. Se inquieta el gobierno también porque caerá el ingreso por retenciones.
Un año atrás, la oleaginosa cotizaba en u$s 158,8 por tonelada, 7,5% por debajo del valor actual. Los operadores analizaban ayer que, en un mercado local tan volátil, dicho precio podría equilibrarse en un par de jornadas.
«El mercado estadounidense ingresa en su recta final. Está más definida la cosecha de maíz que la de soja, y si el mayor productor del mundo acierta con un volumen de producción alto, vamos a necesitar una mayor variación de precios en la demanda. Entonces, no nos queda otra que esperar la reacción de Asia y de Europa para analizar la tendencia de precios», decía el analista de
Dejá tu comentario