En otro avance del gobierno sobre la actividad privada, ayer la Secretaría de Defensa del Consumidor consiguió imponer su control de precios para el sector de medicina prepaga por el cual las empresas debieron dar marcha atrás en los aumentos que cobraron en las cuotas de febrero. Esta medida genera confusión entre los afiliados que no saben si deben pagar o esperar y hacer denuncias. Y provoca un conflicto en las compañías que deben implementar complejos sistemas para reintegrar el dinero cobrado de más, según cómo el cliente pagó su cuota. Esta es una nueva complicación para el sector privado, que ya está sometido a otras intervenciones como controles de precios en supermercados o el pago de indemnizaciones.
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