La Argentina tiene alto superávit fiscal pero con presión
impositiva de las más elevadas. Dado que muchos países
no tienen régimen de AFJP, resulta útil la comparación sin
considerar la seguridad social.
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El gráfico adjunto muestra que la Argentina se ubica hoy entre los países de mayor presión tributaria de Latinoamérica, sobre todo si se excluyen en todos los casos los aportes a la seguridad social, cuyo monto se ve afectado si el país reformó o no su sistema de jubilaciones (los reformistas tienen menores ingresos públicos y menores compromisos jubilatorios futuros a cargo del Estado porque una parte de los ingresos se destina a las AFJP). Más aún, la presión tributaria argentina es superior al promedio de los países asiáticos y no muy lejana a la que se obtiene en países mucho más desarrollados.
La respuesta a este segundo interrogante depende de lo que el gobierno decida hacer con el gasto público. Durante el año 2004 la Administración-Nacional recaudó-12.500 millones de pesos más que los presupuestados y esperamos que en el año en curso «sobren» alrededor de 8.500 millones. Alrededor de 40% de ese excedente de fondos se destinó a reforzar el superávit primario de modo tal de lograr que se mantuviera alrededor de 3,3% del PBI, pero 60% restante se destinó a aumentar el gasto primario por encima de lo presupuestado.
El año próximo, la economíavolverá a tener sobrantesde recursos en relación con los incluidos en el Presupuesto 2006. Estimamos que serán del orden de 5.000 millones. Si la mitad de ese excedente se utiliza, conservadoramente, para superar la meta presupuestaria de resultado primario (seguiría en 3,3% del PBI), con la otra mitad se podría financiar, por ejemplo, una rebaja de 30% en el impuesto al cheque.
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