23 de octubre 2002 - 00:00

Presionados, los comercios bajan sus tasas de interés

Las casas de electrodomésticos y otros comercios que ofrecen financiación propia, se vieron obligados a rebajar abruptamente sus tasas de interés. Presionados por la vuelta a las cuotas de las tarjetas de crédito -que fijaron parámetros más lógicos aunque todavía caros para las tres a seis cuotas que otorgan-, no les quedó otra alternativa que reducir sus pretensiones.

En cuestión de semanas, entonces, tuvieron que dejar de financiar a tasas anuales promedio de 120% y ajustarse a tipos de interés de 50% para los créditos de la firma y bajar de 105% a 75% anual, el interés para pagos con tarjetas de crédito de hasta en 3 cuotas.

Sin embargo, a pesar de la vuelta del crédito, hay comercios como C&A, Sprayette o TV Compras que no se acomodaron a la baja en los precios. En C&A se cobra el mismo interés mensual (9,68% y 116,16% anual) que en el semestre anterior y no se permite pagar en más de un pago con tarjeta de crédito.

En TV Compras, el interés que se aplica si se paga con tarjeta creció. Por un reductor de adiposidades (AB Gymnic) se cobraba en julio 33% anual de interés y ahora alrededor de 80%. En Sprayette, también se va contra la corriente, con intereses anuales por pagos hasta en 3 cuotas con tarjetas de crédito superiores a 100 por ciento.

Hace cuatro meses sólo podía utilizarse la MasterCard con un plazo máximo de financiación que llegaba a 3 meses, en el mejor de los casos. Además, estaba la tarjeta Garbarino, la Frávega, Compumundo, Rodó, C&A, cuyo interés anual podía alcanzar 180% y 250% para algunos productos.

En varios de estos comercios, se daban también hechos curiosos, como la aplicación de 5.000% de interés para productos que querían mantenerse fuera de la financiación. Para los créditos propios, el plazo variaba de 3 a 10 cuotas, pero el interés no. Por ejemplo, comprar una heladera con tarjeta Frávega en 3 pagos implicaba afrontar una tasa anual de 96,28% y en 12 de 110,36 por ciento.

•Nuevos porcentajes

Ahora, aplican 100% de interés anual promedio para créditos propios si se quiere comprar en 3 cuotas y hasta en 10 pagos alrededor de 110 por ciento.

Otro punto a destacar es que aunque las tarjetas de crédito hayan bajado primero sus tasas -producto de la menor incertidumbre política y económica-, las que aplican las casas de artículos para el hogar son más elevadas y, en general, continúan siendo muy caras considerando las estimaciones sobre la inflación real.

Un ejemplo de esto lo representa una computadora Duran 930 de 40 GB con grabadora de CD que vende Compumundo a
$ 1.832 en efectivo, que con tarjeta de crédito en tres cuotas termina costando $ 1.959 (interés anual: 27,72%) y con crédito de la casa se va en el mismo plazo a $ 2.153 (interés anual: 70,08 por ciento).

Mientras la inflación minorista de setiembre de acuerdo con el INDEC ascendió a 1,3%, sigue pareciendo irrisorio a pesar de la violenta reducción en las tasas, que los créditos propios estén tan lejos de la lógica con la que se mueve la economía real.

En
Rodó, que cobraba por créditos de la casa 95% promedio anual de interés en junio, es posible comprar hasta en 5 cuotas por 48% anual más. Por ejemplo, una heladera Whirpool con freezer y sistema no frost de $ 1.750 en efectivo, termina costando 5 cuotas de $ 350 (que suman $ 1.750) pero abonando 20% de anticipo en efectivo. Es decir, bajó la tasa pero obliga a un adelanto que queda fuera del circuito de la financiación.

Garbarino
, que cobraba hasta 150% de interés anual hace tres meses y medio, financia para vender en cuotas con su tarjeta el equivalente al límite que tiene el cliente en su tarjeta de crédito. Si el cliente tiene habilitados $ 1.500, no puede excederse. Así, un aire acondicionado Conventry de 4.500 frigorías se cobra en efectivo $ 2.999 y para financiarse con la tarjeta Garbarino, el cliente debe contar con $ 1.500 en efectivo y el resto financiado con un interés superior a 45% anual.

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