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El Banco Central y el Banco Nación para recuperar el precio de la divisa acudieron a todo su arsenal los dos últimos días de la semana pasada. Con una fuerte intervención le cambiaron las señales a un mercado confiado y sobrevendido que apostaba a más bajas de la divisa.
El viernes, cuando los exportadores ingresaron casi u$s 50 millones, el Central compró u$s 30 millones y el Nación u$s 52 millones. En la última media hora entre ambos adquirieron u$s 32 millones, pero no estaban solos: grandes bancos comenzaron a comprar.
El mercado hasta ese momento venía con una confianza ilimitada, porque veía que el Nación, que preside Felisa Miceli, comprando u$s 30 millones por día, no podía ser de gran ayuda al Central para evitar la caída de un dólar muy ofrecido porque los inversores se pasaban a pesos para aprovechar el canje de la deuda y la buena performance de los bonos indexados. Las sucesivas bajas de los tres primeros días de la semana pasada le daban la razón; pero se cebaron. El jueves el Nación más que duplicó sus compras y el viernes las subió a u$s 50 millones. Los más rápidos se dieron vuelta y se hicieron compradores de divisas para tomar las ganancias. De esta manera, en el poscierre del viernes, en las pantallas quedaron para hoy con compradores por u$s 37 millones y vendedores por sólo u$s 7 millones. La desproporción entre ambos sectores indica que el dólar hoy abrirá en alza. Pero como es feriado en los Estados Unidos, la rueda de hoy no será indicativa. En cambio mañana, cuando aparezcan las liquidaciones de los exportadores acumuladas entre hoy, lunes, y mañana, martes, la divisa puede quedar muy ofrecida y retomar su tendencia bajista.
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