Hoy en la Argentina hay varios sectores en auge, como el automotor. Otros que ya no lo están, como el de la construcción. En lo que se refiere a créditos personales, se los puede encuadrar en la primera categoría, dado que crecen el doble de lo que lo hace el resto de los préstamos. Es algo que ayuda al fuerte desempeño de la economía. La intención oficial es impulsar, endureciendo normas, que bancos presten más para inversión, un segmento que claramente debe tener un desarrollo mayor. Para las entidades es más seguro -y más rentable- apuntar al consumo, y por eso el giro que se quiere dar a la actual situación.
El Banco Central decidió endurecer algunas normas relacionadas con los créditos al consumo. El objetivo está en dar una señal de alerta ante el gran aumento que tuvo este tipo de líneas en los últimos años, lo cual resultó una importante ayuda para sostener la demanda interna, aunque a costa de mayor presión inflacionaria.
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El titular de la entidad, Martín Redrado, hace tiempo que venía señalando la necesidad de que los bancos pongan mayor énfasis en otorgar préstamos a la inversión, es decir de mediano y largo plazo. Y para ello se definió una serie de normas, con el objetivo de favorecerlos.
Ahora se optó por complicar el otorgamiento de los créditos personales, que muestran una suba de 77 por ciento en términos interanuales. El stock total alcanza los 14.500 millones de pesos.
La Comunicación «A» 4.648 definió una serie de cambios en la norma de calificación de deudores de la cartera para consumo o vivienda. La nueva normativa dispone que los deudores que hayan refinanciado sus deudas en dos oportunidades en un plazo de doce meses, aun cuando no hayan entrado en mora, tendrán que ser descendidos «como mínimo» al nivel de clasificación inmediato inferior. En caso de que el deudor en cuestión tuviera la calificación de «normal», pasaría a ser considerado automáticamente como de «cumplimiento inadecuado». Esta situación obligaría al banco, además, a efectuar previsiones adicionales por tratarse de un cliente más riesgoso.
De la misma manera, la resolución del Central también complica la posibilidad de ascenso a una categoría de clasificación mejor a un cliente que comienza a cumplir con un plan de refinanciación de deuda en mora. En este caso, si el individuo recibió un préstamo adicional, para ponerse al día no se podrá efectivizar la mejora en su clasificación.
Fuentes del BCRA explicaron que la preocupación por el aumento de los préstamos personales es marginal. «Es cierto que crecen muy fuerte, pero la verdad es que no representanni 4% del PBI. Por lo tanto, es poca la influencia que pueden tener para presionar sobre la inflación». De todas maneras, reconocen que existe preocupación para procurar que cambie el sesgo.
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