Roberto Lavagna tiene decidido plantear -entre el jueves y el viernes-a Brasil la suspensión del cronograma oficial para el comienzo de la liberalización del mercado automotor entre la Argentina y ese país, hecho que debería comenzar en enero de 2006. El ministro de Economía intentará convencer a los funcionarios brasileños de mantener el actual esquema de intercambio bilateral y prorrogarlo por lo menos hasta más allá de 2008. Además de este tema, el argentino intentará convencer a los brasileños de la necesidad de estudiar algún mecanismo aceptado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se pueda utilizar para frenar o restringir importaciones del país vecino cuando éstas aumenten de manera sustancial y afecten a los fabricantes locales. Estas medidas serían de corto tiempo y no se podrían adoptar de manera unilateral y deberá ser voluntaria.
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Lavagna volará entre el jueves y el viernes con este mensaje hacia Brasilia, donde se encontrará con el ministro de Desarrollo brasileño, Luiz Furlan, y eventualmente se sumaría el canciller Celso Amorim. Junto con el argentino viajarán, además, el secretario de Industria, Alberto Dumont, y el subsecretario de Integración, Eduardo Sigal.
Sobre el régimen automotor, la Argentina buscará mantener el statu quo actual más allá de 2006, cuando en teoría debería estar liberado el comercio bilateral. Según la visión del gobierno de Néstor Kirchner, si se cumpliera lo pactado originalmente, habría una retirada segura de las terminales instaladas en el país hacia Brasil por las ventajas competitivas para producir en ese mercado y exportar hacia la Argentina. En Industria tienen el dato de que en los últimos años, con la vigencia del régimen actual, sólo hubo dos plataformas instaladas en el país mientras 21 se radicaron en Brasil. Este año se espera, además, un resultado deficitario para el país, ya que se mantendría la tendencia de los primeros siete meses del año donde se importaron vehículos y autopartes (en el régimen se toman en conjunto) por 1.406 millones de dólares mientras que las exportaciones fueron de u$s 651 millones. Igualmente, la relación se mantendría por debajo del desfase permitido por la Política Automotriz Común (PAC). Otra queja argentina a Brasil es que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva está subsidiando,a través del banco oficial-BNDES, la compra de insumos, lo que está prohibido en la PAC.
Un problema para tener en cuenta es que en 2006 también debería comenzar a regir la apertura comercial del sector con los mercados de México y Chile, países con los que debería coordinarse la nueva estrategia automotriz.
• Recuperación
De todas maneras, la relación comercial con Brasil, luego de un período negativo tras la salida de la convertibilidad, estaría comenzando a recuperarse en cuanto al volumen exportado por la Argentina. Según el último informe de la consultora Ecolatina, para este año se esperan envíos por 5.150 millones de dólares, 11% más que los u$s 4.600 exportados el año pasado; pero aún lejos de los u$s 8.100 millones de 1997, el récord histórico que aún se mantiene.
Este incremento se debió, fundamentalmente, a la mejora en las exportaciones de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) que crecerían este año 27% y que superan ya la mitad de todos los envíos a Brasil.
En este sentido, según menciona Ecolatina, «resultan relevantes casos como los químicos y los plásticos, que crecieron 20% y 39% respectivamente durante los primeros siete meses del año contra igual período de 2003», mientras que «también se destacan las subas en las ventas de automotores, que crecieron 31%, y de maquinarias y aparatos eléctricos, que aumentaron 24 por ciento». La consultora menciona, además, que estos cuatro rubros representan 80% de las ventas a Brasil. Como contrapartida, este año habrá bajas en los envíos de productos primarios (-7%) y los vinculados al petróleo (-4%).
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