A pesar de que el Presupuesto 2021 prevé que Argentina va a tener un déficit primario del 4,5%, algunos privados piensan que va a ser inferior. Un estudio de la consultora WISE estima que el año que viene el rojo de caja va a ser de solo el 3,7%. El trabajo a su vez prevé que el dólar oficial terminará en $126, con una inflación del 45,6% y un desempleo del 12%.
Proyectan un déficit primario del 3,7% para el 2021
Se ubicaría por debajo de lo previsto en el Presupuesto 2021 por el Gobierno. Seguiría el control de tarifas de manera moderada y la inflación rondaría el 45,6%.
Walter Morales, el presidente de WISE, señaló a Ámbito Financiero que “si se toma la proyección del dólar a $126 en 2021 respecto de $90 de este año, contra una inflación prevista del 45,6%, el resultado sería una apreciación pero lo que hay que tener en cuenta es que si ese techo llega en diciembre del año próximo o llega en mayo y se queda ahí hasta fin de año”.
Para la consultora juegan a favor dos factores claves: el aumento en los precios de las materias primas que la economía exporta y la caída del dólar en el mundo. “Esperamos que la moneda norteamericana pierda al menos 12%, y generalmente esa baja tiene como contrapartida alzas en los commodities”, señala el reporte.
El informe proyecta para el año entrante un PBI per cápita de u$s5.173, un crecimiento real de la economía del 5,5% y un incremento de la inversión del 17%.
Al contrario de lo que supone la mayoría de los analistas, lo que plantea WISE es que para el año que viene el peso podría apreciarse contra el dólar en vez de devaluarse en función de que el crecimiento de la cotización sería por debajo de la inflación.
Todo esos escenarios hipotéticos dependen también de si el Gobierno avanzará en los ajustes tradicionales que pide el FMI. Uno de ellos, es el caso de los subsidios a los servicios públicos. “Si el Gobierno deja de manejar las tarifas, la inflación de 2021 puede subir hasta 50%”, dice la consultora, pero aclara que “aunque sea parcialmente, las va a seguir manejando”. Además se asegura que “con más flexibilidad, los precios máximos van a seguir”. En cualquiera de los dos casos, el dólar no acompañaría a la evolución de los otros precios, algo que puede sonar lógico en un año electoral.
“Tarde o temprano, la economía va a recuperarse a un paso más acelerado, por eso es clave tener stock para atender los requerimientos del mercado. El que tenga producto va a ser el ganador, no sólo porque puede ganar share, sino porque ante la falta de producto por parte de la competencia, podrían producirse aumentos de precio”, indica el reporte. En ese contexto dice que las empresas con stock podrían “mejorar su margen” de ganancia.
De todas formas, el informe asegura que dichas variables son para el “corto plazo”. “La Argentina está inserta en círculo vicioso, dentro del cual financia su déficit fiscal con emisión, luego saca esos pesos del mercado con endeudamiento a tasas altas y devalúa para licuar dicha deuda. A su vez, la velocidad de la emisión genera como consecuencia un mayor ritmo de inflación. Hasta que no se trabaje para bajar el gasto público, este círculo vicioso será una constante porque la mejora de las cuentas fiscales sólo ocurre durante los años con bajos pagos de intereses, resultado de reestructuraciones de deuda”.


