22 de mayo 2003 - 00:00

Puja ahora por una silla en el Central

Si bien la situación de la dupla que comanda el Banco Central, Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, presidente y vice respectivamente, está reconfirmada con el cambio de gobierno, no sucede lo mismo con otros miembros del directorio de la institución. En realidad, ya comenzaron los primeros movimientos de Néstor Kirchner para colocar al menos uno o dos directores de su confianza. Claro que para ello habría que, en primer lugar, tomar medidas drásticas, que consistirían en echar a algunos de los que actualmente integran el actual directorio.

El gran candidato a ser desplazado, según la estrategia kirchnerista, sería Ricardo Ferreiro, un íntimo del ex presidente de la institución, Aldo Pignanelli. Incluso, cuando éste justificó su nombramiento señaló que se trataba de «un gran amigo».

Según la visión del flamante gobierno, un movimiento de este tipo no avasallaría la independencia del BCRA. Ocurre que Ferreiro está nombrado a comisión, es decir, por un decreto presidencial, pero no tiene el visto bueno del Senado. Justamente, la idea era reservar la posibilidad de que el futuro presidente (finalmente fue Kirchner) nombrara también algún director.

• Complicado

Pero no sería el único que podría perder su lugar en el Central. Claro que determinar otro cambio ya se vuelve más complicado. Están muy firmes, por ejemplo, los leales al ministro de Economía, Roberto Lavagna, incluyendo a Víctor Bescos, Félix Camarasa y Rafael Iniesta. Además, también está presente en las reuniones de directorio con peso propio Felisa Miceli, la representante del Ministerio de Economía en el Banco Central, quien tiene un rol muy activo.

Por otra parte, el actual superintendente de Entidades Financieras, Jorge Levy, es el contacto del presidente saliente, Eduardo Duhalde, en la institución, mientras que Ricardo Branda, vicepresidente segundo, tiene un fuerte respaldo del peronismo en el Congreso.

Por lo tanto, los que quedan más debilitados -además de Ferreiro-son Guillermo Lesniewier, el único histórico que queda de la «rama CEMA», por lo que no cuenta con la simpatía de Lavagna, y Augusto Magliano, de gris actuación en sus años de director. Claro que en estos dos últimos casos el nombramiento está confirmado por el Senado.

• Protección

El directorio del Central podría quedar protegido jurídicamente, si se aprueba la ley que Economía está a punto de mandar al Congreso, reformando la Carta Orgánica y la Ley de Entidades Financieras.

Entre el lugar que ya se supo ganar Prat-Gay y la importante presencia que tienen varios hombres de Lavagna en el directorio, los kirchneristas aseguran que ellos también deberían tener sus representantes dentro de una entidad clave, como es el Banco Central. Los pasos concretos se darán una vez que Kirchner asuma la presidencia, este domingo.

El BCRA tendrá un rol clave para los años que se aproximan de administración de Kirchner, quien ya definió que quiere mantener una política de cambio flotante y con un dólar alto, por lo menos a $ 3. Por lo tanto, la política monetaria tendrá un papel central.

Entre otras cuestiones, el Central tendrá que intervenir en el proceso de reestructuración del sistema financiero, que incluirá fusiones, adquisiciones y también cierre de entidades.

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