Sorprendió ayer la ministra Felisa Miceli en un encuentro con empresarios pyme. Advirtió que «si aumentan los precios, se eliminará toda ayuda y protección». Es una respuesta sensata y una solución inmediata ante el surgimiento de inflación: si crece la demanda de un producto, se aumenta rápidamente la oferta impulsando importación de aquello que escasea. La ministra apuntaría a varios sectores, entre ellos, el textil, beneficiados por aranceles elevados. La política del gobierno hasta ahora fue claramente la de proteger comercialmente a las empresas argentinas. Pasó con el conflicto por los calzados y los electrodomésticos con Brasil, y la semana pasada con los fabricantes locales de motocicletas. Esto no cambiará, pero quedó a la vista nuevamente, por los dichos de Miceli, que se bajarán aranceles y se eliminará todo tipo de ayuda oficial a los que aumenten. Ya Néstor Kirchner, hace casi un año, había tomado esta postura al conocerse una amenaza también de incrementos en textiles.
Felisa
Miceli y el
vicepresidente
de la
CGE,
Néstor
Castro,
durante un
almuerzo
en el que
se celebró
el Día de la
Industria.
No disimuló ayer la ministra Felisa Miceli en su mensaje a empresarios. «Nosotros los ayudamos con el fomento a la industria, en los problemas de dumping, las licencias no automáticas, pero no aumenten los precios o bajen la oferta porque se termina todo», dijo ayer a los ejecutivos reunidos por el Día de la Industria en un acto que organizó la Confederación General Económica (CGE).
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Los representantes de empresas pequeñas y medianas de todo el país se sorprendieron ante tan directa declaración, que están más acostumbrados a escuchar de parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Pero agradecieron que el evento se haya transformado en una reunión sincera de trabajo en la que pudieron presentar 18 propuestas para mejorar la productividad y el empleo en el país.
«Desde el equipo económico estamos haciendo lo imposible por ustedes, tanto que recibimos fuertes críticas de otros sectores de la sociedad, así que no queremos que nuestra colaboración se vea interrumpida por daños a los consumidores por aumento de precios o monopolios de producción», se sinceró Miceli.
Estas declaraciones de la funcionaria llegaron al final de la jornada, cuando ya eran pocos los que quedaban en el encuentro.
Controversia
Sucede que Miceli ya había dado un discurso en el que volvió a sostener que con la política de dólar alto que lleva adelante el gobierno, el país logra competitividad, aun cuando todos los economistas aseguran que no es suficiente.
La funcionaria dijo que se continuará manteniendo el tipo de cambio alto porque la apreciación del peso « involucraría, entre otras cuestiones, pérdida de inversiones y de empleo». Y repitió las críticas a equipos económicos anteriores a su gestión, a quienes les dijo: «Deberían callarse la boca. Tenemos que tener cuidado con la hipocresía de aquellos que nos llevaron a un endeudamiento tan grande. Aun habiendo pagado 10 mil millones de dólares al FMI, la deuda sigue siendo una carga muy pesada para nuestra recaudacióny para nuestra políticaimpositiva y de gasto», enfatizó.
Una de las recomendaciones que hizo la ministra a los asistentes, muchos de ellos pertenecientes a entidades de diversas ciudades del interior, es que se reúnan con los ministros de Producción de sus respectivas provincias para detectar polos productivos que permitan mejorar el desarrollo y el empleo de forma más específica. Principalmente, se refirió al norte del país donde se encuentran las zonas más rezagadas. Por ejemplo, las exportaciones que genera el Noroeste representan sólo 1% del total del país, según dijo un empresario presente en la reunión. Como titular del Consejo Federal de Producción, Miceli se comprometió a monitorear todos las propuestas provinciales.
Las siguientes fueron las principales declaraciones de Felisa Miceli ayer:
Si en tres años hemos logrado recuperar u$s 25 mil millones pagados para la reestructuración de la deuda y el pago del FMI, y otros u$s 10 mil millones acumulados en reservas, yo me pregunto qué se hacía con los recursos públicos en esos años tan largos y tan negros de la Argentina. El pago total al FMI permitió al gobierno aumentar a los jubilados o tener un programa progresista en materia social. Aspiramos a que algún día podamos hacer como Chile que el año pasado pagó su última deuda y hoy no tiene ningún tipo de deuda externa.
El superávit fiscal y de la balanza comercial es un punto estratégico y central de nuestro modelo económico. Esto parece no estar claro para ciertos sectores empresarios, ciertos analistas, ciertos medios de comunicación.
No puede caber ninguna duda de las ventajas de seguir manteniendo un tipo de cambio flexible y muy competitivo. No puede alzarse ninguna voz que genere algún tipo de incertidumbre, respecto de si nuestra moneda debe ser apreciada o continuar por este camino de la competitividad.
El dólar alto es una políticade Estado. Sería bueno y saludable que todos los argentinos sean los verdaderos defensores de esta política de Estado. Junto con el plan de obras públicas del gobierno nacional aumenta la competitividad de nuestra economía. Estamos convencidos de que el Estado debe tener un rol activo en la economía. Aun así, tenemos índices de indigencia, pobreza y desempleo que es necesario disminuir.
Ojo con la hipocresía, ojo con aquellos que se llenaban la boca y hacían que el Banco Central emitiese sin control, derivando en procesos hiperinflacionarios, y también cuidado con aquellos que generaron una deuda externa que todavía es una carga pesada.
Estamos peleando y defendiendo el interés nacional en todos los foros, desde nuestra posición en el Mercosur, hasta en las negociaciones internacionales que son muchas, y varias de las cuales pretenden que nos pleguemos a una apertura ingenua.