• Los mercados de bonos operaron con algunas alzas, pocos negocios y mucha cautela, mientras esperan definiciones de Nueva York, donde el juez Thomas Griesa debe decidir si embarga o no los bonos en default que se entregaron para el canje. El escenario financiero se completó con las acciones líderes en la bolsa casi neutras y el dólar en leve baja, pero sin intervención oficial y con mucha oferta de los exportadores.
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• Hay una conducta madura de los inversores. La Argentina es un país de riesgo, pero sin embargo se han quedado quietos antes de tomar decisiones. Los bonos del poscanje, por caso, tuvieron subas con negocios por apenas $ 8 millones en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). El Discount en pesos terminó a $ 88,46 con un alza de 1,67%; y el Par en pesos, con sólo $ 300 mil negociados, recuperó 2,50% y cerró a $ 34,16.
• Los bonos posdefault negociaron algo más que el lunes, pero no es relevante la cifra. Entre la Bolsa y el MAE se transaron $ 680 millones, poco más de la mitad de un día normal. Entre los bonos en pesos que indexan por CER, la única baja fue la del BOGAR 2018, el título de las provincias, que perdió 0,31 por ciento. Este bono es el más afectado por las emisiones poscanje, ya que le compiten en plazo y tienen mejor rendimiento. Por lo tanto, el BOGAR debe ajustar sus precios hacia abajo para igualar esas condiciones. El BOCON PRE8 recuperó 0,48% y el PRO12 se mantuvo igual. El BODEN 2008 consiguió subir 0,50%.
• Los posdefault en dólares tuvieron mejor comportamiento, y hay que prestarles atención a estos bonos porque van de la mano de la cotización de la divisa. El BODEN 2013 subió 1,90% y el 2012, el bono de referencia, se anotó con 1%.
• A todo esto, el dólar se mostraba algo más débil y quedó muy ofrecido para hoy, con lo que puede anotar algún retroceso a la apertura, pero hay datos que muestran que la divisa de Estados Unidos tiene un fondo sólido y puede conseguir subas a corto plazo.
• Ayer, los exportadores liquidaron nada menos que u$s 65,5 millones, un monto elevado por cierto. El Banco Central no intervino y el Nación compró u$s 9,5 millones por cuenta del Tesoro, pero vendió, por orden de sus clientes, más de 11 millones, con lo que se transformó en un colocador de divisas. Las manos de los privados aparecieron y compraron todo lo que se ofreció, aunque con ligeras bajas. En el mercado mayorista, la divisa cerró a $ 2,92, mientras en las casas de cambio quedó en $ 2,93 para la venta.
• Para hoy, los que ofrecían dólares sumaban nada menos que u$s 63 millones y los que querían comprar, u$s 23,5 millones. Los precios poscierre que marcaron estas órdenes son de $ 2,9150 para la compra y $ 2,9210 para la venta. Cuando las puntas están tan abiertas, significa que hay mucha oferta y la divisa puede bajar.
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