Nueva York - Sheena trabaja en Macy's de Manhattan desde hace dos años y, si bien los gerentes de la megatienda habían advertido que, probablemente, este año no recibirían la visita de tantos consumidores detrás de los primeros descuentos previos a la Navidad, cuando a las 5 de la mañana se abrieron las puertas del local, no pudo más que esconderse detrás del mostrador.
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«La avalancha de gente me asustó. No estaba preparada para esto», confesó Sheena, quien, además, llamó a sus padres en Ohio, desde debajo del mostrador, para describirles lo que estaba viviendo.
Bienvenidos al «Black Friday» o «Viernes Negro», como se conoce a la jornada siguiente al Día de Acción de Gracias, en la que los negocios estadounidenses inician la temporada de ventas previa a las Navidades. Su nombre se debe a que en el pasado era la ocasión en que los números rojos de muchos establecimientos se volvían negros y salvaban las ganancias del año.
Si bien hace tiempo que los negocios en Estados Unidos recurren a descuentos durante distintas épocas del año, esta vez la crisis volvió a llenar de contenido al «Viernes Negro».
Los precios bajos se han vuelto el mantra de los negocios minoristas durante la que se pronostica como la más débil temporada desde hace décadas, en momentos en que el titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke, intentó dinamizar la economía con inyección de dólares.
«Los negocios se dieron cuenta de que los precios bajos atraen a un mayor número de consumidores y eso ha convertido a este último «Black Friday» en el de más publicitado de la historia», dijo a Ambito Financiero Tracy Mullin, presidente de la Federación Nacional del Mercado Minorista (NRF, por sus siglas en inglés). «Los compradores, aún afectados por la crisis, no pueden evitar comprarse el último reproductor de DVD o el tapado que tanto querían porque los descuentos son demasiado buenos como para ignorarlos.»
Proyecciones
El consenso entre los especialistas es que ésta será una temporada muy pobre. La mayoría de los estadounidenses asegura que gastará menos e, incluso, una gran mayoría pretende recortar sus gastos durante 2009, de acuerdo con una encuesta dada a conocer por el Boston Consoulting Group, hecha a 2.175 adultos con ingresos familiares superiores a los 35.000 dólares anuales. Según el estudio, los consumidores esperarán las liquidaciones para comprar bienes de alta calidad o estarán dispuestos a consumir marcas más económicas.
No es de sorprender, entonces,que los negocios, que ya se han visto afectados por el cambio de comportamiento de sus clientes, y amenazados por un exceso de stock, hayan apostado a afilar el lápiz y disminuir francamente sus márgenes, ofreciendo mercadería prácticamente al costo.
Las grandes tiendas, como Macy's, Bloomingdales y hasta la lujosa Sack's, abrieron sus puertas el viernes a una fila de personas de todas las edades que aguardaba desde la madrugada las rebajas que, en ocasiones, prometían ser de hasta de 70%.
«No creo que las rebajas vayan a ayudar al consumo. La gente será más austera. En casa vamos a serlo estas Navidades», dijo a Ambito Financiero Alice Kenower, una neoyorquina que estaba de compras por la Quinta Avenida.
En 2007, las ventas que los comercios realizaron en el fin de semana posterior al Día de Acción de Gracias supusieron 10% de todas las realizadas en el período navideño, que registraron un incremento de 2,5% respecto del año precedente.
En un comunicado de prensa, la firma especializada en análisis de mercado, Shopper Track, señaló que este año, debido al «estancamiento de la economía y a la menor confianza de los consumidores», las ventas estarán prácticamente 10% por debajo de las del año pasado.
Según una encuesta realizada por la entidad privada de estudios económicos The Conference Board, las familias estadounidenses gastarán este año una media de 418 dólares en regalos, frente a los 471 dólares de 2007.
Pete Nordstrom, vicepresidente ejecutivo de Nordstrom Inc., una de los multimarcas de lujo más importante de los Estados Unidos, en charla con Ambito Financiero, aseguró que «al mirar el volumen de venta de cada producto individualmente, pareciera que el negocio marcha fantástico». «Estamos vendiendo las botas invernales de la marca australiana Ugg mejor que nunca. Eso prueba que si tenés el producto correcto, existe un mercado específico. Todo se está vendiendo muy bien; sin embargo, mucho menos que en años anteriores».
Según Nordstrom, «lo que sigue manteniendo el negocio es el valor agregado de la marca y la unicidad de la mercadería que vendemos». La empresa, con base en Seattle, ha mantenido siempre la política de no hacer descuentos; sin embargo, las grandes ofertas ofrecidas por sus competidores lo han obligado a reaccionar.
«Estoy gratamente sorprendida por las rebajas. ¡Me he encontrado con descuentos de 50% en ítems que son de plena temporada!», dijo entusiasmada Chiara Spennato, una turistaitaliana a Ambito Financiero. «Esto en Italia no existe, continuó. En Europa, las liquidaciones comienzan todas el mismo día de enero, cuando la temporada ya está prácticamente, terminada».
Según Mullin, de la NRF, «durante el fin de semana largo de Acción de Gracias más de 128 millones de estadounidenses habrán salido de compras mientras que en 2007, según los datos de la misma organización, fueron 135 millones».
Si bien la lluvia que cayó ayer durante todo el día en Nueva York pareció terminar con los festejos del máximo carnaval del capitalismo estadounidense, consumidores y minoristas no hicieron más que prepararse para hoy, el « ciberlunes». Es este día en que todas las tiendas comienzan a ofrecer sus rebajas on line.
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