La llegada de Miniso a la Argentina, con grandes colas de clientes en medio de una caída general del consumo, constituye un reflejo de la reversión de los 90' 2.0, a partir de este nuevo período de apertura de importaciones que genera lecturas de todo tipo. El presidente Javier Milei refrendó la mirada de un libertario que afirmó que el fenómeno se trataba de "la caída del Muro de Berlín argentino". "Éramos la URSS", señalaba el tuit que reposteó el mandatario, mientras que también se hizo eco de otro que comparaba la escena con la histórica apertura de McDonald's en Moscú en 1990: "Se cae la cortina de hierro peronista", subrayaba la publicación.
La reversión de los "Todo por dos pesos", ahora 2.0: el furor por los nuevos locales asiáticos
Mientras algunos celebran el fenómeno como un reflejo de apertura al mundo, mayor competencia y cambios en los hábitos de consumo, la caída del poder adquisitivo también incide en las compras de estos productos a bajo costo.
-
Cómo sobrevivir ante la caída del consumo: la receta de la pyme familiar de cosmética que crece
-
Consumo de bienes durables bajo la lupa: el crédito pierde impulso y hay dudas sobre un crecimiento en 2026
Los nuevos locales asiáticos generar furor entre los consumidores argentinos.
Lo cierto hasta el momento es que los indicadores de consumo no tuvieron un crecimiento hasta abril. Si bien el fenómeno Miniso llamó la atención y más de uno intentó llevarlo para su terreno, el propio gerente de Marketing de la marca, Carlos Jamardo Arrigo aseguró que solo la mitad de los asistentes al evento de lanzamiento del local compraron, aunque reconoció que el ticket promedio fue más alto de lo que esperaban, pese a que no pudo precisarlo porque se trataba de información confidencial.
Detrás del fenómeno Miniso lo que se observa es un crecimiento de los locales de origen asiático, que tienen una mayor diversidad de productos, en relación a los históricos bazares. El fenómeno se asimila a los "Todo por dos pesos" de los 90', que se consagraron con la llegada del nuevo milenio por ser locales de productos baratos para regalos y bazares, pero de baja calidad.
Los "Todo por dos pesos" 2.0, sobre todo posteriores a 2020, son productos con algo más de calidad y con mucho material tecnológico importado de Asia, aunque también se encuentran herramientas, productos textiles, de decoración, regalería, maquillaje y de bazar, entre otros artículos. Más de un experto coincide en los "cambios de hábitos del consumo" de las nuevas generaciones, ya que estos nuevos locales son de gran magnitud y pueden abastecer las necesidades de un consumidor que antes tenía que pasar por otros tres o cuatro locales.
"Se abrieron más de 250 locales a nivel nacional en los últimos ocho meses", subrayó en diálogo con Ámbito, Yolanda Durán, presidenta de la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y Países del Sudeste Asiático (CEDEAPSA). La apertura no fue solo en la Ciudad de Buenos Aires, sino también en provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santiago del Estero, Salta y Mendoza. En esa línea, Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA), añadió que "hoy prácticamente es difícil pensar en una arteria comercial de la Ciudad donde no haya este tipo de locales".
El fenómeno Miniso
Las largas colas que se observaron la semana pasada en el nuevo local de Miniso en el Dot Baires Shopping alegraron a algunos -que intentaron llevar el agua para su molino, como el Gobierno- y llamaron la atención de otros tantos que sufren la caída del consumo. Desde la marca, que abrió su local más importante de Latinoamérica en la Argentina, contabilizaron que en la apertura participaron cerca de 5.500 personas. El evento estaba a cargo del show de las K4OS -banda argentina de artistas de pop inspirada en la estética, coreografías y estilo del K-pop coreano- y las protagonistas de la serie Margarita, que también llevaba a congregar a varias personas que no tenían contemplado consumir. "Estamos sorprendidos", enfatizó Jamardo. Además, la empresa ofrecía descuentos para los primeros que se congregaran en el establecimiento.
Sin embargo, solo 2.000 personas compraron el jueves en Miniso, aunque Jamardo afirmó que el ticket promedio estuvo por encima de lo que la empresa esperaba. El gerente de Marketing de la marca explicó que el fenómeno en la Argentina responde a "una necesidad latente del consumidor de recibir nuevas marcas". "Si bien Miniso es una empresa china, está en una categoría diferente ya que no es un bazar, sino que vende todo tipo de productos como muñecos de peluche, juguetes, etc. Es más completo", acotó.
"Miniso a nivel mundial se hizo muy famosa porque fabrica productos de buena calidad, a buen precio y es una marca instagrameable. Se mueve muy bien en redes sociales. Es una firma que genera experiencia en el punto de venta físico y, a nivel comunicacional, la gente suele grabarla, levantarla en redes y se viraliza rápidamente", explicó Jamardo en Radio Con Vos.
Todo por dos pesos 2.0
Detrás de Miniso hay un fenómeno que crece a diario y es el de los locales de origen asiático que albergan diferentes tipo de productos, sobre todo importados, que responden a diferentes demandas. Es posible encontrar desde productos de regalería, cotillón, bijouterie, maquillaje, tecnología, bazar, herramientas, entre otros.
Días atrás, en el streaming Gelatina, Elisa "Lilita" Carrió los describió como "placebo chino" -que viene del fenómeno médico y responde a un tratamiento que no tiene un efecto real-. "Comprás por dos pesos y creés que todavía sos de clase media", resumió sagazmente la exdiputada. "Te comprás una pulserita de colores y creés que mantenés el poder adquisitivo. Eso hace este Gobierno, mantener el placebo", enfatizó.
En todas las grandes arterias de CABA, pero también en las principales ciudades de todo el país, afloraron estos nuevos negocios. "Por mes se abren entre 10 y 15 locales a nivel nacional", aseguró Durán. "En CABA, donde hay alto transito de gente, hay dos o tres por cuadra. Es a pedido de la gente, hay consumo para estos locales", agregó la titular de CEDEAPSA.
A su vez, Castillo destacó que el fenómeno es previo al mileísmo, aunque sí se agudizó luego de la llegada del libertario a la Casa Rosada. "Venimos siguiendo esto desde el tiempo de las SIRAs de Massa. Es difícil precisarlo, pero ya veníamos viendo un cambio de hábito con los locales grandes sobre avenidas, de origen oriental, sobre todo bazares. Como los 'Todos por 2 pesos', pero con más calidad", señaló.
El representante de FECOBA agregó que los containers del puerto tienen entre dos y tres años, ya que "eran los que traían estos tipos de mercadería, que después se repartía en los diferentes locales". "Porque no es que es una sola persona la que los maneja, sino que son diferentes y todos son inquilinos", profundizó.
"Hoy se ven estos productos -importados de bazar, juguetería, herramientas, etc- en grandes cadenas de supermercados. Hay un cambio de hábito. Entre el 60% y 70% de los consumidores son menores de 40 años y la mayor parte de las transacciones se da en plataformas. FECOBA está capacitando a diferentes pymes para vender por plataformas y redes sociales. Hay que incentivar al consumo desde la oferta", explicó Castillo.
Al ser consultado sobre si los locales están registrados, el también secretario de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), afirmó que actualmente en la Ciudad se necesita habilitación para los locales y resaltó que no compiten con los productos locales. Respecto de la capacidad de la industria nacional para participar de este rubro, Durán recordó que "años atrás existían juegos de producto nacional", por lo cual "Caputo (Luis) debería encargarse de ese tema, bajando impuestos para la producción y haciendo más competitiva esa producción".
Pese a que, aproximadamente, estos negocios emplean a apenas cinco trabajadores por local, la titular de CEDEAPSA defendió el derrame en otras actividades, como "despachantes de aduana, fletes, seguros, depósitos fiscales, custodia, etc.". "Hay un montón de gente que se emplea pero no se ve en el local", añadió. Sin embargo, no hay punto de comparación con los puestos de trabajo que se generarían con la producción local.
"Desde FECOBA apuntamos a que haya control y se cumplan las normas de salubridad de los productos como, por ejemplo, los maquillajes. Los juguetes, también, porque en Asia se terminan con pintura con mercurio y eso después es perjudicial para la salud de los niños. Un problema similar ocurrió con los famosos termos que llegaban del exterior, que estaban terminados con pintura con mercurio y eso desprendía partículas que son nocivas para la salud", alertó Castillo.
Por otra parte, si bien se observa un cambio en las formas de consumo, también hay una búsqueda de productos baratos en medio de la caída del poder adquisitivo. "La sociedad argentina es consumista", resumió Durán. Las largas filas frente a Miniso y el auge de los bazares asiáticos aparecen así como dos caras de una misma moneda. Mientras el Gobierno los exhibe como una muestra de apertura y competencia, el crecimiento de estos locales convive con una clase media que redujo su capacidad de compra respecto de años anteriores, afectada por el deterioro de los ingresos y por un crédito que dejó de funcionar como sostén del consumo ante el aumento de la morosidad y el encarecimiento del financiamiento.
- Temas
- Consumo
- Importaciones
- China



