Recaudación de noviembre preocupa: caería casi 16%

Economía

La recaudación de noviembre preocupa a Domingo Cavallo, quien en Canadá admitió que no viene bien. Los datos preliminares, cuando faltan 11 días para que termine el mes, muestran una disminución que, hasta ahora, se proyecta a 16% en comparación con noviembre de 2000. Será el sexto mes consecutivo de caída. Si la baja se mantiene en 16%, el gobierno tendrá $ 500 millones menos que le impedirán llegar al déficit cero. Un dato refleja la mala marcha de la recaudación: el Impuesto a las Ganancias este mes tiene una caída de 36% comparado con igual mes del año pasado. Ahora las esperanzas están depositadas en el IVA que vence en esta última parte del mes. Si este impuesto cae muy fuerte, entonces habrá que hablar de un retroceso mayor a 16%. Por de pronto, la recaudación diaria del impuesto al cheque es de $ 15 millones promedio, contra $ 18 millones del mes anterior. Lo grave es que el déficit comprometido con el FMI para este trimestre se proyecta excedido en u$s 2.000 millones, y para atenuar ese impacto la recaudación de este mes y de diciembre debía mostrar un crecimiento.

Con once días hábiles y la primera mitad del mes ya computada, los datos sobre la evolución de la recaudación impositiva que se manejan dentro del Ministerio de Economía son preocupantes. Los ingresos tributarios de este mes acumulados hasta el viernes pasado arrojan una proyección de caída de entre 15 por ciento y 16 por ciento, con una notable baja en los ingresos del Impuesto a las Ganancias, el único tributo cuyos vencimientos ya culminaron. Por este impuesto se registra una caída de aproximadamente 36 por ciento, lo que arrojaría el peor resultado de los últimos dos años. En total, los ingresos de noviembre de 2001 se ubicarían en torno a los $ 3.400 millones, con una pérdida de más de $ 500 millones contra el mismo mes del año pasado.

Si no se recupera la recaudación en la próxima quincena, sería la peor contracción de toda la gestión del actual equipo económico y representará la sexta baja consecutiva de la recaudación desde mayo cuando los ingresos tributarios anuales aumentaron 8 por ciento. En aquel momento, el incremento se debió al pago extraordinario de ganancias de algunas grandes empresas. Luego de ese mes la recaudación fue siempre en caída. En junio la baja fue de 4,9 por ciento, en julio de 8,7 por ciento, en agosto de 3,4 por ciento, en setiembre de 14 por ciento y en octubre de 11,3 por ciento. Si además la reducción de noviembre se ubica en 15 por ciento o 16 por ciento, será además la baja más importante de los últimos seis meses.

Todas las esperanzas para revertir la situación están puestas en tres frentes. En primer lugar, desde este martes comenzarán a registrarse los vencimientos de noviembre del Impuesto al Valor Agregado (IVA). En este caso lo que se espera es no repetir la caída de 28,5 por ciento registrada en la comparación anual de octubre y que la baja se ubique en algún porcentaje de entre 15 por ciento y 20 por ciento. Si este porcentaje se cumple, puede mejorar la recaudación y la caída se limitará a entre 11 por ciento y 13 por ciento.

Cheque

La segunda esperanza es el impuesto al cheque. Sin embargo los datos de la primera quincena de noviembre en este tributo no son esperanzadores y mostraban que en lugar del promedio de 18 millones de pesos diarios que se registraron en octubre, se están obteniendo alrededor de $ 15 millones diarios, que igualmente mejoran la mala performance de la primera semana del mes cuando se recaudó un promedio de $ 13 millones diarios. Esto implicaría que en el mes se recaudarían aproximadamente $ 350 millones contra los $ 377 millones de octubre pasado. Igualmente, y como este impuesto no existía en el 2000, para la AFIP los ingresos del impuesto al cheque en comparación a lo registrado la semana pasada son ganancia pura.

La tercera esperanza es la que genera más expectativas. Según los datos de la AFIP, que ayer adelantó este diario, hasta el miércoles se habían recaudado unos $ 70 millones en deudas reconocidas por los contribuyentes y que fueron canjeadas con títulos públicos. Si bien no constituyen ingresos puros, la AFIP puede contabilizarlos como tales lo que servirían como paliativo.

Donde no se esperan buenas noticias es en la recaudación de otros tributos, como Ganancia Mínima Presunta y el endeudamiento empresario, que pueden ser desgravados por las empresas que están dentro de los planes de competitividad. Se calcula que frente al año pasado, las pérdidas por esta vía llegarían a los $ 80 millones.

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