10 de enero 2001 - 00:00

Reconoce Brasil que barrera es un abuso

En un escalón más de la pelea política que el ministro de Agricultura de Brasil mantiene con el secretario de Agricultura de Rio Grande do Sul, Marcus Pratini de Moraes -el máximo funcionario brasileño del área-calificó como un «abuso» la decisión de la gobernación del estado de Rio Grande do Sul de instalar barreras sanitarias en pasos fronterizos con la Argentina.

«No podemos cerrar las fronteras sin una argumentación técnica consistente porque corremos el riesgo de que mañana la Argentina haga lo mismo», declaró Pratini de Moraes en alusión a la decisión regional adoptada por temor al surgimiento de focos de fiebre aftosa en el país vecino.

El ministro dijo que la gobernación de Rio Grande do Sul actuó en forma «abusiva» y por «simples rumores y motivaciones políticas» al decretar las barreras la semana pasada.

Expertos del ministerio negocian el asunto con las autoridades regionales, dijo Pratini de Moraes, y agregó que una medida de tal envergadura sólo se justifica con la comprobación fehaciente de algún brote de la enfermedad.

El secretario de Agricultura de Rio Grande do Sul, José Hemeto Hoffman, admitió que la medida se basó en informaciones periodísticas y que se mantendrá hasta que las autoridades argentinas y expertos internacionales las desmientan.

«Las barreras se anularán si el Centro Panamericano de Aftosa hace una auditoría sobre el estado sanitario del rebaño argentino y verifica que no hay riesgos», subrayó Hoffman.

Las versiones de prensa aseguran la existencia de focos de aftosa en las provincias argentinas de Córdoba, Entre Ríos y Formosa, por lo que el gobierno regional dispuso la desinfección de los vehículos que ingresen en
Brasil procedentes de la Argentina y la fiscalización de cargas de origen animal y vegetal.

Después de crear las barreras, la gobernación de Rio Grande do Sul pidió al Ministerio de Agricultura el inmediato cierre de la frontera al comercio de animales vivos y carnes.


En setiembre pasado, un brote de aftosa en la región obligó al gobierno brasileño a tender un cerco sanitario en diez municipios y sacrificar a unos 12.000 animales, aunque la medida fue luego anulada y no llegó a afectar la declaración de zona libre de la enfermedad de la que goza buena parte del país, a excepción de la Amazonia y algunas regiones del nordeste brasileño.

Te puede interesar