El oro superó los u$s 700 la onza y es el precio más alto de los últimos 25 años. Todavía le falta subir u$s 170 para alcanzar el récord absoluto de u$s 870 de enero de 1980.
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En la división metales del New York Mercantile Exchange (Nymex) el precio del contrato de la onza para entrega en junio alcanzó al cierre u$s 701,50 dólares, al subir 3%.
El alza ya no es sólo porque los inversores buscan refugio, sino porque los fondos comunes de inversión le han agregado una alta dosis de especulación a este mercado. En un mundo líquido y donde hay pocos activos de alto rendimiento, los fondos captan a los pequeños y medianos ahorristas y colocan su dinero en materias primas, entre ellas el oro, platino, paladio, cobre y petróleo.
Antes fue el turno de las propiedades, pero el temor a la burbuja inmobiliaria atrajo nuevos ahorros al oro.
También contribuyó a la suba del metal el hecho de que Estados Unidos no recibió con optimismo la carta enviada por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad. Según la Casa Blanca, «no resuelve la preocupación internacional sobre la seguridad» por el programa nuclear iraní.
El alza del oro también tiene que ver con las previsiones de que China pueda ampliar sus compras del metal precioso, para cambiar la composición de sus reservas internacionales y elevarlas de 600 toneladas actuales a 2.500 toneladas. Para hacer esta operación deberá disminuir su tenencia de dólares, lo que haría bajar más el valor de la moneda estadounidense. Esta estrategia tal vez apunte a la posible decisión de la administración Bush de declarar al yuan, la moneda china, como «manipulada», lo que expone a los productos chinos a aranceles más altos y trabas para entrar en Estados Unidos.
El estímulo por el oro es alimentado por el retroceso del dólar y de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que perdieron gran parte de su valor en los últimos meses.
El oro, por último, es cobertura contra la inflación que puede generar la constante suba del petróleo y de las materias primas en el mundo.
Subió 35% en lo que va del año y 57% en los últimos 12 meses. Si se toman los últimos cinco años, el metal precioso aumentó 147%.
Ahora, la apuesta es en qué momento superará los u$s 800 por onza, aunque los más audaces esperan al oro en 1.000 dólares en pocos meses más.
Junto con el oro, otros metales registraron grandes subas en los últimos días. Ayer, los precios del aluminio se dispararon a más de 3.000 dólares la tonelada por primera vez desde 1988.
El cobre alcanzó un máximo histórico de u$s 7.830 la tonelada y el zinc subió a un récord de u$s 3.503.
El cobre, utilizado en cableado y tuberías, subió 77% en lo que va del año y quintuplicó su valor desde 2001 por la fuerte demanda de China y de la India.
El platino en NYMEX para entrega en julio subió 3,1% a 1.239,3 dólares la onza, el valor más alto de toda su historia.
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