15 de enero 2001 - 00:00

Ruckauf quiere quitarle la concesión a empresa de agua

Buenos Aires - La relación entre el gobierno bonaerense y la empresa Azurix (concesionaria de servicios de agua potable y cloacas en cinco de las seis regiones en que se dividió Obras Sanitarias de Buenos Aires) parecería estar llegando a un final sin retorno. Hoy el gobernador Carlos Ruckauf convocará a la Legislatura provincial a que sesione en forma extraordinaria para analizar la cancelación del contrato con la empresa sanitaria. En rigor, el malestar del mandatario tuvo su punto de partida con un serio conflicto que se inició el año pasado en la ciudad de Bahía Blanca. Allí los habitantes denunciaron que el agua para consumo domiciliario llegaba sucia y no era apta para ser consumida. Por entonces la empresa explicó que se trataba de un fenómeno provocado por la acumulación de algas en el dique desde donde se aprovisionaba de agua.

Explicó también que el pedido de rescisión se basa, entre otros motivos, en «la amenaza» de la firma «de aumentar los costos de los servicios». Y mencionó los múltiples problemas surgidos en otros distritos como Pehuajó, 9 de Julio y Carlos Casares.

El mes pasado Azurix Buenos Aires anunció su intención de invertir 250 millones de dólares en obras de saneamiento para 71 localidades bonaerenses con el fin de lograr «importantes mejoras en la calidad de los servicios». El desembolso permitiría, además, incorporar 250.000 nuevos usuarios. Respecto del conflicto en Bahía Blanca informó que el problema quedó solucionado «hacer ya varios meses». Mientras que en cuanto al aumento en las tarifas justificó la futura medida en la necesidad de contar con una fuente de financiamiento de las nuevas obras.

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