Rusia: preocupa corrida bancaria
-
Una nueva modalidad de pago para billeteras virtuales le compite al QR
-
Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Vladimir Putin
Sergei Ignatyev, presidente del banco central ruso, declaró ayer en la Cámara baja del Parlamento poco antes de que el Guta dijera que había aceptado ser vendido.
«Los accionistas del Guta han aceptado la propuesta del banco central sobre la compra del Vneshtorg-bank», dijo en un comunicado el Guta.
Gafin alertó que si se desata el pánico, puede provocar una reacción en cadena que puede afectar hasta 200 entidades bancarias. «Los bancos con pocas reservas de liquidez serían barridos», pronosticó el banquero.
Según datos de abril pasado, Alfa-Bank era el quinto banco ruso más grande por capital propio y el cuarto por activos.
El fantasma de la crisis financiera de 1998 dotó de reflejos más rápidos a los ahorristas rusos. En aquella oportunidad el rublo perdió 70% de su valor y el país entró en default.
El pánico aumentó hace unos días cuando el banco central retiró la licencia por irregularidades al Sodbusinessbank y otras dos entidades privadas sospechadas de lava-do de dinero. El jefe de la Policía Fiscal, Víctor Zubkov, comentó que se haría lo mismo con otra decena de bancos, lo que aumentó el pánico de los ahorristas.
Ese aviso, acompañado de la circulación de unas «listas negras» de entidades, cuya existencia el Central negó, generó la corrida.
En los diarios la crisis se refleja con títulos alarmantes. El Kommersant puso en tapa que «la crisis bancaria ha llegado a la calle», para Russki Kurier, «los bancos caen como fichas de dominó» y Grani.ru comentó que «sobre Rusia se cierne el fantasma del colapso de 1998».
Pero Izvestia se preguntó «si existen las condiciones para una crisis bancaria» (cuando la economía nacional presenta sus mejores indicadores en veinte años y los precios del petróleo están por las nubes).
Más categórica, la economista Yulia Latínina comentó en «The Moscow Times» que «lo único que salva a Rusia de una crisis bancaria en toda regla es la ausencia de un sistema bancario en toda regla».
En Rusia operan más de 1.300 bancos, gran parte de los cuales no cumplen los requisitos financieros y legales para acceder al sistema de garantías de los depósitos. Olga Símonova, analista de BrokerCreditService, opinó que la tormenta financiera tiene que ver con el deseo del banco central ruso, anunciado por su gobernador adjunto, Andréi Kóstin, de «convertir a Rusia en un país con 200 o 300 grandes bancos, en vez de los 1.329 existentes actualmente», según el diario «Finmarket».
A todo esto el rublo bajó apenas 0,08% frente al dólar y 0,38% frente al euro.



Dejá tu comentario