8 de julio 2004 - 00:00

Rusia: preocupa corrida bancaria

Vladimir Putin
Vladimir Putin
Moscú - El banco central de Rusia intentó calmar la corrida bancaria con la reducción de las exigencias a las entidades y con la aprobación de la venta del Guta, el banco con mayores problemas y 76 sucursales, al estatal Vneshtorgbank (VTB).

La corrida todavía no se traslada a los países emergentes porque no afecta a los pagos de la deuda externa rusa, que pasa por un excepcional momento debido a los altos precios del petróleo.

Sergei Ignatyev
, presidente del banco central ruso, declaró ayer en la Cámara baja del Parlamento poco antes de que el Guta dijera que había aceptado ser vendido.

«Los accionistas del Guta han aceptado la propuesta del banco central sobre la compra del Vneshtorg-bank»
, dijo en un comunicado el Guta.

Cuando el horario comercial ya terminaba, el banco central también anunció que estaba aliviando las regulaciones para aumentar la liquidez. Desde hoy, los bancos comerciales deberán inmovilizar sólo 3,5% de sus fondos y no 7% como hasta ahora. Esa inmovilización se llama encaje y es una reserva para hacer frente a retiros masivos de di-nero.

Ignatyev dijo que la entidad que dirige estaba lista para darle al VTB, que usaría un aval del gobierno como garantía, un préstamo que lo ayude a adquirir el Guta. Pero VTB puso el suspenso: dijo que aún no había deci-dido sobre la compra. Las sospechas se extendieron a más bancos sobre los que arrecian rumores de quiebra. La corrida bancaria toma la forma de interminables filas de personas frente a las puertas de varias sucursales bancarias y en cajeros automáticos. Ayer en Moscú, los retiros en cajeros se limitaron al equivalente de 350 dólares por persona. Así y todo, los empleados no dan abasto para reponer el dinero, ya que la gente los vacía muy rápido. Cuando un cajero automático no entrega dinero, aumenta el pánico.

• Retiros fuertes

Por caso, los cajeros auto-máticos del Alfa-Bank, uno de los más grandes de Rusia, ayer fueron vaciados. El vicepresidente de la entidad, Alexandr Gafin, reconoció que en los últimos tres días, a medida que se difundían versiones sobre una crisis bancaria, los clientes retiraron de sus cuentas unos 100 millones de dólares. Pero, dijo, la entidad tiene u$s 3.000 millones para hacer frente a la corrida. El nivel de retiro de fondos es 10 veces mayor de lo habitual, agregó.

Gafin alertó que si se desata el pánico, puede provocar una reacción en cadena que puede afectar hasta 200 entidades bancarias.
«Los bancos con pocas reservas de liquidez serían barridos», pronosticó el banquero.

Según datos de abril pasado,
Alfa-Bank era el quinto banco ruso más grande por capital propio y el cuarto por activos.

El fantasma de la crisis financiera de 1998 dotó de reflejos más rápidos a los ahorristas rusos. En aquella oportunidad el rublo perdió 70% de su valor y el país entró en default.

El pánico aumentó hace unos días cuando el banco central retiró la licencia por irregularidades al Sodbusinessbank y otras dos entidades privadas sospechadas de lava-do de dinero. El jefe de la Policía Fiscal, Víctor Zubkov, comentó que se haría lo mismo con otra decena de bancos, lo que aumentó el pánico de los ahorristas.

Ese aviso, acompañado de la circulación de unas «listas negras» de entidades, cuya existencia el Central negó, generó la corrida.

En los diarios la crisis se refleja con títulos alarmantes. El
Kommersant puso en tapa que «la crisis bancaria ha llegado a la calle», para Russki Kurier, «los bancos caen como fichas de dominó» y Grani.ru comentó que «sobre Rusia se cierne el fantasma del colapso de 1998».

Pero
Izvestia se preguntó «si existen las condiciones para una crisis bancaria» (cuando la economía nacional presenta sus mejores indicadores en veinte años y los precios del petróleo están por las nubes).

Más categórica, la economista Yulia Latínina comentó en «The Moscow Times» que «lo único que salva a Rusia de una crisis bancaria en toda regla es la ausencia de un sistema bancario en toda regla».

En Rusia operan más de 1.300 bancos, gran parte de los cuales no cumplen los requisitos financieros y legales para acceder al sistema de garantías de los depósitos.
Olga Símonova, analista de BrokerCreditService, opinó que la tormenta financiera tiene que ver con el deseo del banco central ruso, anunciado por su gobernador adjunto, Andréi Kóstin, de «convertir a Rusia en un país con 200 o 300 grandes bancos, en vez de los 1.329 existentes actualmente», según el diario «Finmarket».

A todo esto el rublo bajó apenas 0,08% frente al dólar y 0,38% frente al euro.

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