4 de enero 2006 - 00:00

Rusia y Ucrania alcanzaron acuerdo por el gas

Rusia y Ucrania acordaron hoy reanudar los suministros de gas ruso según nuevos precios y tarifas de tránsito, en un compromiso que resuelve su conflicto energético y garantiza la seguridad de las exportaciones de carburante a Europa.

El contrato, que pone fin a una crisis energética bilateral que ha afectado a Europa, prevé suministros de gas natural ruso a Ucrania durante cinco años a nuevos "precios de mercado" y a través de una compañía energética intermedia con capital europeo.

Rusia venderá el gas a 230 dólares por cada mil metros cúbicos a la compañía RosUkrEnergo, que a su vez lo entregará a Ucrania a 95 dólares la misma cantidad, anunciaron los jefes de la compañía rusa Gazprom, Alexéi Miller, y la ucraniana Naftogaz, Alexéi Ivchenko.

El acuerdo prevé también elevar las tarifas de tránsito del gas ruso a Europa por Ucrania de 1,09 a 1,6 dólares por cada mil metros cúbicos y a cien kilómetros de distancia, y establece que los pagos se realizan en efectivo, y no con carburantes, como hasta ahora.

Ivchenko afirmó que Ucrania está "satisfecha" con los resultados de las negociaciones, y Miller subrayó que el acuerdo alcanzado implanta las "relaciones de mercado" en la cooperación energética bilateral y "garantiza la estabilidad de los suministros a Europa".

Medios rusos indicaron que RosUkrEnergo, que se hará cargo de los suministros del gas ruso a Ucrania, no tiene capital ucraniano, pues la compañía es propiedad a medias de Gazprombank y del Raiffeisenbank-Austria.

Según explicaron expertos de Gazprom, la diferencia entre los precios de venta del carburante a Ucrania se compensará mediante la entrega a RosUkrEnergo de gas barato comprado a Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajistán.

El portavoz de Gazprom, Serguéi Kupriyanov, subrayó que Ucrania pagará por el gas destinado a Europa que, según Rusia, "robó", pues el contrato fue firmado con fecha de 1 de enero e incluye los volúmenes de gas desviados y su coste.

Según Kupriyanov, en los dos primeros días del año estos desvíos totalizaron 213,5 millones de metros cúbicos de gas, por valor de casi 50 millones de dólares.

Agregó que en los suministros a Ucrania habrá un tercio de gas ruso por dos tercios del asiático barato, lo que permitirá a Rusia reducir sus propias entregas a ese país respecto a 2005, hasta unos 17.000 millones de dólares, y poder comercializar lo ahorrado.

Rusia cortó el suministro de gas a Ucrania el 1 de enero por haber rechazado su nuevo "precio de mercado", elevado de 50 a 230 dólares por cada mil metros cúbicos de gas.

El conflicto afectó los suministros a los países de la Unión Europea, donde las importaciones de gas ruso llegaron a caer en una media del 30 por ciento, lo que obligó a Gazprom a bombear gas adicional para compensar las pérdidas de los clientes europeos.

Según Kupriyanov, el acuerdo alcanzado "no conlleva pérdidas económicas para Gazprom", que en esta crisis "ha confirmado su prestigio como proveedor seguro" de Europa.

El portavoz añadió que Gazprom está a punto de firmar un acuerdo similar con Moldavia, al que Rusia también había cortado el gas, bombeado por territorio ucraniano, por no aceptar una subida del precio de 80 a 160 dólares por mil metros cúbicos.

Los primeros comentarios indican que Ucrania se impuso en la crisis, al conseguir el precio de 95 dólares, el máximo autorizado por su presidente, Víctor Yúschenko, que rechazó las demandas rusas y planteó 80 dólares como precio óptimo.

También se señala que la crisis fue resuelta mediante un esquema un tanto "surrealista" que plantea interrogantes, dado el balance aparentemente desventajoso para Gazprom, que, por otra parte, se venderá el gas a sí mismo, como copropietario de RusUkrEnergo.

El caso es que Rusia, que a partir de este año impuso a sus vecinos más díscolos de la comunidad pos-soviética "tarifas de mercado" por el gas, lo compra a su vez a Turkmenistán a 55-65 dólares y lo revende al exterior a "precios europeos".

No queda claro si Ucrania, a cambio del nuevo precio moderado, permite a Gazprom acceder a su red de gasoductos, un apetecible pastel valorado en 30.000 millones de dólares, parte del cual Rusia reclamaba en propiedad como condición para mantener las tarifas subvencionadas.

Hasta este año, Rusia suministraba a Kiev unos 130.000 millones de metros cúbicos de gas anuales, el 85 por ciento del cual estaba destinado para Europa y el resto para Ucrania, que cobraba "en especie" el tránsito por su territorio.

Gazprom aporta un 25 por ciento del gas que se consume en la Unión Europea, y el 80 por ciento de esa cantidad es enviado a través de tres gasoductos que cruzan Ucrania.

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