La Unión Industrial Argentina reclamará que el gobierno también se siente a la mesa a negociar el futuro de los salarios con la CGT. Así se consensuó ayer en una reunión en la que participó la comisión directiva de la entidad y más de 70 representantes del interior.
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El encuentro estuvo caracterizado por airadas quejas de los representantes de las distintas cámaras industriales, que pidieron no avalar los reclamos de aumentos salariales que llegarán a partir de marzo. Según estimaron, en los próximos tres meses vencen más de 700 convenios colectivos.
Evidentemente, la entidad que preside Héctor Méndez está dispuesta a jugar fuerte en esta etapa, cuando se aproximan las negociaciones colectivas. «Nuestra posición firme es no admitir incrementos, porque con los últimos ajustes los salarios en la industria superan ampliamente la inflación acumulada desde 2002», explicó uno de los principales directivos de la institución.
Sobre todo los productores del interior, vinculados a actividades agropecuarias, advirtieron que «será imposible mantener una estabilidad de precios» si son obligados a otorgar incrementos salariales.
Aseguran que la rentabilidad se achicó de manera significativa por lo que el espacio para responder a pedidos de incrementos es mucho menor que hace un año. Por eso, piden que sea el Poder Ejecutivo el que intervenga directamentepara apaciguar a los sindicalistas.
De acuerdo con relevamientos propios de la cámara fabril, en base a INDEC, los salarios del sector ya superaron en aproximadamente 20% la evolución de los precios, que crecieron 75% desde la devaluación. «El problema, en todo caso, está en otros sectores, particularmente en lo que es la economía informal y en el sector público, donde los salarios se mantienen retrasados», aseguran. Y manejan una idea que difícilmente sea aceptada por el sindicalismo: encarar algún ajuste «recién para fin de año», que esté en relación con los resultados de lo que ocurra a lo largo de 2006.
Con este panorama, la idea de los industriales es no encarar una negociación formal con Hugo Moyano si al mismo tiempo no participan representantes del gobierno que pongan un freno a los reclamos sindicales.
Cuestiones centrales
Estas fueron algunas de las cuestiones centrales que se trataron durante la reunión de ayer:
Convocatoria al Consejo del Salario Mínimo: hubo coincidencia casi total en evitar una nueva discusión para aumentar los pisos de los salarios, ya que esto desataría una suba encadenada en el resto de los escalafones.
Nueva ley de ART: existe un estado de alerta ya que aún no se conoce en qué consistirá el nuevo proyecto del gobierno para modificar el actual esquema, que terminó habilitando la vía civil para los reclamos. Se estima que la propuesta oficial aumentará significativamente los costos empresarios.
Fallo sobre tercerización: consideraron «aberrante» la decisión judicial que hace responsable a la empresa contratista por los empleados de terceras compañías que brindan un servicio. En el encuentro de ayer enfatizaron que este tipo de medidas va en contra de la posibilidad de realizar nuevas inversiones.
En este marco, se sigue con detenimiento las negociaciones que está llevando adelante el gremio de camioneros, que lidera Pablo Moyano. Se trata de un «caso testigo» que podría marcar la tendencia de los futuros reclamos salariales.
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