Por la aceleración inflacionaria a partir de marzo, los salarios están en boca de discusión en la opinión pública. Según un reciente informe de Ecolatina, las renegociaciones paritarias son un indicador de una economía que carece de anclas. En un contexto de alta nominalidad, el Gobierno tendrá tres alternativas para encaminar la relación precios-salarios.
En principio, el informe destaca que por la suba de precios, el Gobierno convalidó aumentos paritarios que anualizados alcanzaron el 70%. A diferencia de otros años, las paritarias se caracterizaron por dos rasgos:
1. Incrementos más elevados en los primeros meses de vigencia para paliar la pronta aceleración de la inflación.
2. Acortamiento de contratos -como resultado de una expectativa de inflación para 2022 cada vez más incierta.
"Esto resultó en subas que -en términos generales- evitaron una vuelta a “rojos” del salario real a lo largo del primer semestre", afirmó la consultora. En ese sentido, afirmó que la la "dinámica de las paritarias provocó que la sorpresa inflacionaria - y su muy lenta desaceleración tras el pico de marzo- haya sido no tan nociva para los trabajadores formales".
Este es uno de los factores clave -no el único- que explican el sostenimiento del consumo privado a lo largo del primer semestre, que estimamos trepando cerca del 8,7% i.a., más de 2 p.p. por encima del PIB. El costo fue el estímulo a uno de los mecanismos de propagación de la inflación más relevante, sosteniendo la inercia por encima de la del año previo: muy pronto ya se vislumbraba una inflación que no iba a descender de los niveles del año previo.
Sin embargo, se debe destacar que esta tendencia fundamentalmente favoreció a los puestos de trabajo formales. "La recuperación del poder adquisitivo fue mucho menos intensa, dado que los aumentos de la fórmula de movilidad -que dependen de los salarios y parte de la recaudación nominal pasada- reaccionan con un rezago a la inflación. Se observa en cambio un deterioro constante del ingreso real, producto de la ausencia de un mecanismo que lo sostenga ante el avance de los precios", agregaron.
Escenarios para el segundo semestre según Ecolatina
1. Durante el tercer trimestre comenzaremos a ver una reapertura de paritarias que trate de aminorar la erosión del salario -registrado- real.
2. Asumir una mayor nominalidad -y la perspectiva que esta se acelere- tiene como contrapartida que se continuará incentivando el consumo de estos sectores, incluso en un contexto de fuertes y crecientes restricciones cambiarias. La apuesta del oficialismo será mantener al menos una parte de la economía en movimiento en un segundo semestre.
En este sentido, la consultora pronosticó que los jubilados y perceptores de asignaciones y programas sociales "no tendrán perspectivas tan alentadoras". "Los ajustes por movilidad correrán de atrás a la inflación y cerrarán el año registrando una pérdida real, aun con la existencia de bonos como compensación. Definitivamente será mala la performance de los trabajadores informales, quienes ya entran con fuerte deterioro del poder adquisitivo a la segunda mitad del año y quedarán expuestos no sólo a la mayor inflación sino a la merma del nivel de actividad", agregó Ecolatina.
"La validación de una mayor nominalidad vía la reapertura de paritarias con el objeto de sostener el poder adquisitivo del mundo “formal” y cierto nivel de consumo en la economía, erosiona las condiciones de aquellos que están fuera. Esto no sólo se agrava en tanto la nominalidad es mayor -porque el poder adquisitivo se pierde más rápido- sino que está condicionado por el escaso margen para realizar políticas de ingresos que beneficien a este último grupo", aseveraron.
Tres alternativas
Para la consultora Ecolatina, el Gobierno tiene tres alternativas para encaminar los salarios:
1. La primera alternativa es una combinación entre reaperturas masivas y elevadas de paritarias con un sesgo decididamente expansivo de la política fiscal.
2. La segunda constituye un giro en relación con la dinámica reciente. Con el objetivo de reducir la nominalidad en un contexto de ausencia de anclas, el Gobierno no valida paritarias en línea con la inflación esperada ni otorga transferencias a los que están fuera de la formalidad.
3. La tercera alternativa, es mantener la lógica del primer semestre, con paritarias que busquen seguir la inflación y ralentizar la merma del consumo privado.
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