Saludable: se corrige gobierno
El gobierno decidió reabrir el registro de exportaciones para el maíz y el trigo. Hasta las entidades más combativas del campo salieron a dar la bienvenida a la decisión. Sin embargo, la disposición oficial no es del todo generosa: mantiene cupo para la exportación de trigo. De esta manera, se da un contrasentido, otro más, en el accionar del gobierno en el tema. Por un lado, se reclama a Estados Unidos y a Europa ante cada tribunal o foro internacional por los subsidios que otorgan a sus productores y las trabas que imponen a las importaciones. Pero al mismo tiempo, la Argentina está limitando por propia decisión esas exportaciones. Así esos reclamos internacionales carecen de justificación y perderán relevancia con el antecedente de las trabas que se imponen domésticamente. Ante la suba de los commodities, la reacción del gobierno siempre ha sido la de evitar que repercuta en el precio de los alimentos. Pero, como pasó con la carne, esa decisión puede terminar agravando la situación al desalentar a productores. En el caso de los granos concretamente el sector mantiene aún rentabilidad, pero se deja a toda la economía a merced de las cotizaciones en Chicago. Al menos ayer se produjo una corrección, aunque por el momento diste de ser la deseada.
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Guillermo Moreno
Según fuentes del gobierno la nueva regulación de trigo busca asegurar un abastecimiento ordenado del mercado y que surja un mayor precio a pagar al productor triguero, incentivando así el crecimiento de siembra del cultivo para próximas campañas.
En el caso del maíz, la situación es diferente ya que la Argentina podrá volver al mercado internacional, aparentemente sin restricciones.
«Los exportadores podrán registrar el cereal para embarcar a partir del 15 de febrero, mientras que el embarque deberá realizarse dentro de los siguientes 30 días corridos desde la fecha de declaración», se informó.
La buena nueva para los maiceros genera expectativa. «Constituye una clara señal positiva para el país y los productores agrícolas. Estamos convencidos de que medidas de esta naturaleza permitirán que este estratégico cultivo recupere el terreno perdido y la tendencia al crecimiento que nos posibilite duplicar la actual cosecha durante el próximo quinquenio. Es ahora responsabilidad de toda la cadena materializar tan importante avance que permitirá no sólo satisfacer la creciente demanda interna del cereal (avicultura, ganadería, lechería, porcinos, moliendas húmeda y seca) sino también que la Argentina vuelva a constituirse en un importante referente internacional», decía ayer David Lacroze, presidente de la Asociación de Maíz Argentino (MAIZAR) que reúne a toda la cadena.




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