Nueva York (Reuters, EFE, AFP) - Algunos de los principales bancos centrales intervinieron ayer para calmar a los mercados de crédito, asustados por las crecientes pérdidas, e inyectaron alrededor de u$s 150.000 millones para evitar un problema mayor de liquidez en el sistema financiero. Ayer trascendió que el gobierno estadounidense estudiaba un rescate masivo del mercado de deuda hipotecaria si la crisis se agudiza.
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La principal movida la protagonizó ayer el Banco Central Europeo (BCE) al inyectar una suma récord de 94.800 millones de euros (u$s 130.500 millones) a una tasa de 4% anual en los mercados de dinero europeos, mientras los bancos se esforzaban por conseguir efectivo después de que el banco francés BNP Paribas suspendiera los rescates de tres de sus fondos (ver nota aparte). El BCE justificó la medida en función de los problemas del mercado hipotecario de baja calificación de Estados Unidos. El organismo monetario dijo que el objetivo era «asegurar una situación ordenada en el mercado de dinero del euro». El BCE realiza operaciones rápidas de rutina cuando se produce un desequilibrio de fondos, pero el tamaño de la operación de ayer no se veía desde los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.
Por su parte, la Reserva Federal de Nueva York añadió u$s 24.000 millones al sistema bancario en reservas temporales en dos operaciones de mercado programadas con ante-lación.
«No es realmente gran cosa», afirmó el economista Nariman Behravesh de Global Insight. «La tasa de referencia de la Fed de hecho había subido a 5,5% durante la noche y el banco central se limitó a hacerla volver a su objetivo de 5,25%». Kenneth Logan, de Thomson IFR Markets, afirmó por su parte que «ello sugiere que el financiamiento en Estados Unidos funciona a un nivel cercano al normal».
De todos modos, ayer el presidente George W. Bush salió a poner paños fríos a los nervios de los operadores e inversores. «Hay suficiente liquidez en el sistema para permitir una corrección en los mercados», dijo en rueda de prensa.
Se trata del segundo día consecutivo en que el presidente intenta calmar a las Bolsas y a los estadounidenses con un mensaje que resalta la fortaleza de la economía del país.
Bush citó, como prueba, la «fuerte» creación de empleo, el aumento de los salarios y la baja inflación.
También actuó ayer el Banco de Canadá al enviar al mercado 1.455 millones de dó-lares canadienses (u$s 1.370 millones), más de lo usual, mediante una intervención regular para tratar de satisfacer las necesidades de liquidez. El banco central canadiense previamente había dicho que estaba listo para ofrecer fondos a fin de respaldar la estabilidad de su sistema financiero, mientras que el Tesoro de Estados Unidos informó que estaba monitoreando los mercados y que seguía «vigilante».
Pese a la gran volatilidad del mercado, los expertos no esperan que la Fed siga el ejemplo del BCE y meta la mano en el mercado. «No creo que lo haga a corto plazo, la Fed no quiere dar la imagen de que reacciona a los movimientos de la Bolsa, así que dejará a los mercados que corrijan la situación. Dejará la intervención como último recurso», dijo Larry Young, operador de Bolsa de Infinity Futures.
Inusual
«No pienso que haya una relación directa (con las operaciones del BCE). Las inyecciones no fueron coordinadas», dijo Ward Mc-Carthy, economista y director gerente de Stone and McCarthy Research Associates, en Princeton, Nueva Jersey. «Lo que hizo el BCE fue muy inusual. Fue una operación destinada a aliviar una situación extremadamente urgente», consideró el analista.
Las acciones caían y los inversionistas se volcaban hacia la seguridad de los títulos públicos, lo que hacía bajar los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y de la deuda de los gobiernos europeos.
El costo del financiamiento interbancario de la zona euro, la segunda mayor región económica del mundo, se disparó a 4,62%, el mayor nivel desde octubre de 2001, y bastante por encima del objetivo fijado por el BCE, de 4%. Sólo cuando el BCE ofreció a los bancos fondos adicionales para asegurar una situación ordenada, las tasas regresaron a niveles normales.
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