19 de octubre 2006 - 00:00

San Vicente desplazó otros temas

Córdoba (enviado especial) - Los temas centrales que preocupan hoy a los empresarios, o sea la posible crisis energética, la ley de accidentes de trabajo, los controles de precios y el ingreso de importaciones que competirían con la producción local abandonaron momentáneamente el centro de la escena en la Conferencia Industrial de la UIA, desplazados por el escándalo protagonizado por Hugo Moyano el martes en San Vicente. Seguramente a partir de hoy se volverá a hablar de las cuestiones estratégicas, pero ayer el tema era lo sucedido en la quinta de Juan Perón y durante el traslado del féretro con los restos del ex presidente.

«Bienvenidos de vuelta a los setenta», ironizó en «off» un encumbrado empresario; «es una vergüenza, un escándalo», dijo Alberto Sellaro, presidente de la Cámara del Calzado. Las dos opiniones resumen de algún modo el sentimiento que campeaba entre los industriales en el Sheraton Córdoba: indignación por lo sucedido y honda preocupación por lo que se avecina. Hubo alguna referencia no demasiado sesgada al «circo (así lo calificó un empresario) que se armó en la sede de la CGT; a mí me invitaron, pero de ninguna manera se me ocurrió ir».

  • Recuerdos

  • La crítica velada hacía referencia también a la presencia de un par de directivos de la UIA en la inauguración del hotel de los camioneros, el «15 de Noviembre» de Mar del Plata, hace algo más de un mes. Otro, seguramente amigo de quienes sí fueron a esa apertura, le respondió: «No estuvieron solos; también fue todo el gobierno y muchos empresarios no industriales». Sellaro agregó que además de que los hechos de San Vicente le causaban «vergüenza y preocupación», dijo que lo peor era que «esto desfiló por todos los medios del mundo, y el mensaje no podría ser peor, sobre todo porque se trata de un incidente creado por dos grupos de sindicalistas peleando por el poder.»

    A esa hora aún no se conocía la deserción del secretario general de la CGT, por lo que el dirigente empresario expresó lo que ya era opinión unánime entre los empresarios convocados por la UIA: «No me parece el momento oportuno para que venga a hablar como representante de los trabajadores. Creo sí que el gobierno llame a la reflexión para que esto no se repita». En los corrillos, pasillos y bares del «cinco estrellas» cordobés se multiplicaban los diálogos y las especulaciones sobre el futuro de Moyano, cómo manejará el gobierno su relación con el líder de los camioneros.

    Las declaraciones radiales de Juan Pablo «Pata» Medina,secretario general de la UOCRA La Plata, admitiendo que habían sido sus militantes los que se habían enfrentado con los camioneros («Moyano tiene que entender que es el secretario de la CGT de todos, no sólo de los camioneros; no puede quedarse con todo él solo») y las imágenes que traían los TV de plasma de Emilio «Madonna» Quiroz entregándose a la Policía no hacían más que agrandar la preocupación de los empresarios. «¿Cómo convenzo a mis socios del exterior que inviertan acá? Estábamos planeando agrandar la planta, pero ahora, con esas imágenes...», se quejaba otro empresario que comparte la propiedad de su firma con un socio europeo. Finalmente, y cuando se confirmó que Moyano no viajará a Córdoba, hubo lugar para alguna humorada: «Claro, se quedó sin chofer y no tiene quién lo traiga», avanzó zumbón un alto dirigente de la UIA.

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