2 de octubre 2003 - 00:00

Se apostó a que la fiesta sigue

Se apostó a que la fiesta sigue
Cada tanto es interesante revisar los comentarios de los analistas tratando de explicar lo inexplicable. Mientras que ayer la mayoría teñía sus informes con un tinte oscuro, fruto más que nada del retroceso que había experimentado el mercado en el último día de setiembre, y del hecho de que se había cumplido lo que marca la tradición, hoy parece que nadie se acuerda de lo que escribió tan sólo 24 horas antes. Sin querer apelar a la ironía, «afortunadamente las cosas son así» y quien no lo entienda es mejor que no se atreva a apostar sus ahorros en lo bursátil. (Sólo la «mala memoria selectiva» permite que sobrevivan el ego y el espíritu de juego de muchos.) Lo que cambió el panorama de un plumazo fue, simplemente, la suba de 2,09% en el Dow, que quedó al finalizar el primer día de octubre en 9.469.2 puntos, mientras que merced a 2,23% que sumó el S&P 500 este indicador pasó otra vez por encima de la línea de los 1.000 puntos, en tanto que el NASDAQ subía 2,54%.

Puede que las variaciones porcentuales no sean demasiado llamativas, pero es la primera vez en casi tres meses que los tres principales indicadores del mercado cierran con una ganancia de más de 2%. Es posible que así como lo ganado ayer borró de un plumazo la pérdida del último mes, también borró las dudas y los pensamientos negativos de muchos. Como siempre es bueno seguir el camino de la prudencia, ya sea que se apueste por la suba o por la baja. Con las habituales malas nuevas en el frente macro, y sin nada realmente significativo en el empresarial, lo que vimos ayer tuvo un poco de «olor» a cobertura de posiciones vendidas y mucho de «olor» a inversores institucionales rearmando sus «libros». Cuidado.

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