El corto camino a un repunte consecutivo, como quien anda sobre el hielo cuidando mucho sus pasos, se vio de pronto ante una quebradura del piso y el sufrido hombre de las nieves bursátiles se enterró hasta la cintura sin más ni más.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Que la nueva baja de calificación de deuda, que la sobretasa pagada y que derrumbó otras ideas, que una cosa tuvo que ver con la otra, que el riesgo-país volviendo al nivel de los 1.000 y elevando la temperatura.
Más aquello que viene preocupando al sistema, con el impuesto al cheque, para armar un frente de tormenta que era imprevisible visto desde un día antes.
Lo demás resultó el efecto lógico para una plaza que vive el día por día sin ninguna profundidad de inversión hacia adelante.
Marcha atrás
Se avanzó de a poco, se perdió de golpe, una marca de 3,5 por ciento a casi 4 por ciento -según el índice-para la rueda de ayer es por lejos lo peor del mundo.
El volumen se dignó ampliarse de sus doce millones base, pero para mala coincidencia, porque se dilató con la baja, denotando un dibujo francamente vendedor y sin respetar límites de precios.
Fueron $ 19 millones netos para las locales, racimo de pérdidas que fueron de dos hasta cinco por ciento, imagen de desazón en los operadores y un mercado que se fue hondamente preocupado.
Dejá tu comentario