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7 de enero 2008 - 00:00

Se perdió un año en sólo una semana

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El último día de la semana con el Promedio Industrial retrocediendo 1,96% a 12.800,18 puntos, sin dudas que puede ser definido como el peor, en este corto período no estaríamos hablando en términos más halagüeños ya que el acumulado entre el lunes y el viernes llegó a ser una pérdida de 4,2 por ciento, que aun siendo significativa empalidece frente a 6,3% que perdió el NASDAQ. Tal vez estos números no digan mucho de por sí, a quien no esté al tanto de lo que viene ocurriendo en el mercado bursátil día a día. Pero si decimos que en esta primera semana del año el más prestigioso de los indicadores bursátiles ha perdido todo lo ganado a lo largo de 2007, se entienda cuál es el ánimo imperante en el mercado.

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Podemos dar muchas explicaciones al malhumor -desánimo dirían algunos- imperante, ya que tuvimos en estos primeros días de 2008 una impresionante suba del precio del petróleo, el desplome del dólar y datos macroeconómicos que hablan a las claras de una recesión en el corto plazo e incluso de una estanflación (recesión con suba de precios), pero casi al mismo tiempo tuvimos otras señales en sentido contrario (el petróleo, si bien superó u$s 100 por barril terminó el viernes en u$s 97,61, los datos de órdenes a fábrica estuvieron por encima de lo esperado y los del empleo no fueron del todo malos, especialmente si se espera un recorte de tasas que actuaría como motor del mercado especulativo).

Las señales a futuro no son malas, en primer lugar la Fed que seguramente se mostrará más que complaciente con los deseos de un mercado que está casi al borde de un ataque de nervios, y el arranque de una nueva temporada de resultados contables de la cual nadie espera demasiado (esto suele ser positivo). Sin embargo, salvo el extremo más optimista (o quienes están forzados a vender mercado), nadie en su sano juicio puede soslayar como día a día crece el temor a que la economía norteamericana termine dándonos un susto mucho mayor de lo que nadie pensaba posible hace tres meses. Son tiempos para ganar dinero, pero más que esto son tiempos para cuidarse y cuidar lo que se tiene.

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