La Corte Suprema postergó para la semana que viene (se supone que hasta el martes) un pronunciamiento sobre la movilidad de 82% para las jubilaciones de empleados públicos, científicos e investigadores.
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La demora está relacionada con el viaje de uno de los jueces supremos al exterior, situación que sirvió para distender el conflicto que existe entre el gobierno y la Corte por la seguidilla de fallos a favor de un reajuste en los haberes previsionales.
El tema genera preocupación en la administración Kirchner, porque las sentencias de la Corte obligan al gobierno a destrabar dinero para que la ANSeS haga frente a las demandas perdidas. De generalizarse, implicaría un abrupto desembolso que está fuera de los cálculos oficiales y que afectaría fuertemente el superávit alcanzado. En el organismo previsional se había tomado como proyección un plazo de dos años para cancelar los mil juicios que están en la Corte y las 55 mil causas que hoy pueblan los tribunales inferiores. Los jueces con sus fallos aceleraron todo.