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Sus organizadores aseguran que buscarán sumar más adeptos en los próximos días. No aceptaron ser de la partida, al menos por ahora, los bancos alemanes (Deutsche Bank y DZ Bank), que conforman uno de los grupos consultivos y se mostraron más permeables a aceptar una sustancial quita de capital. Tampoco aceptaron que otra agrupación de acreedores, el Argentine Bondholders Reestructuring Agency (ABRA), se integre a la partida porque «buscan cobrar comisiones a los que se integran una vez que salga la reestructuración de la deuda, que no es nuestro objetivo», señalan los que encabezan la iniciativa. Esta fue una respuesta directa a la gira que tanto Nielsen como el secretario de Coordinación Económica, Leonardo Madcur, efectuaron por Europa, Japón y la costa oeste de los Estados Unidos, la cual se completará hoy y mañana con una serie de reuniones en Nueva York.
En estos encuentros, ambos funcionarios defendieron la idea de avanzar con una quita de 75% de la deuda, que definieron como «la única forma realista» de encarar la reestructuración y sacar a la Argentina del default. Los acreedores, sin embargo, entienden que el gobierno no está haciendo un esfuerzo suficiente para volver a pagar y piden que se respete el pago nominal de los títulos que mantienen en cartera.
El 15 de octubre, el grupo ABC envió una carta a Nielsen en la que le comunicaba que se estaba avanzando en la creación de una suerte de grupo consultivo global para negociar en mejores condiciones. «Las concesiones que solicitan para la renegociación no tienen precedentes para el nivel de desarrollo argentino. La única manera que encontramos para ser realmente escuchados es generar un grupo global que encare un diálogo real con el gobierno», expresa la misiva, en la que se resalta que «será imposible el consenso si el equipo económico continúa con esta iniciativa». En la carta también expresan satisfacción por la decisión del gobierno de respetar condiciones de equidad para todos los acreedores y piden que el gobierno argentino se haga cargo del asesoramiento profesional que solicitan a los abogados para llevar adelante las negociaciones, lo cual -obviamente-será desechado de plano.
En la reunión de mañana participarán algunos de los principales tenedores de deuda argentina. Estarán los fondos de inversión Fidelity, Alliance, el grupo ABC y Teachers Cref, un fondo de pensión que aglutina a maestros estadounidenses y que tiene bonos argentinos por más de u$s 300 millones. También habrá contactos, pero por separado, de Nielsen con algunos de los principales bancos de inversión estadounidenses que podrían participar de la colocación de la nueva deuda, como Goldman Sachs, Citigrup, JP Morgan, Morgan Stanley y UBS.
Estos bancos deberán presentar sus propuestas de reestructuración a fines de esta semana, y el gobierno definirá a mediados de noviembre quiénes serán los colocadores de la nueva deuda en el mercado estadounidense. Este nuevo grupo global de acreedores (que por ahora no tiene nombre definido) no tendrá como objetivo iniciar demandas judiciales contra la Argentina. Pero reconocen que la causa de Kenneth Dart contra el gobierno, por un reclamo de u$s 708 millones, puede sentar un precedente peligroso.