La inversión bruta llegó en julio último a los 4.087 millones de dólares, un 22,2 por ciento más que en igual mes del año pasado, de acuerdo con un informe difundido esta mañana por el estudio Orlando Ferreres. La inversión mantendrá su crecimiento en torno al 20 por ciento durante 2006, destacó Ferreres.
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Según el documento, "en términos reales la inversión retomó el ritmo de crecimiento que se había observado en los primeros cinco meses de 2006, luego de la desaceleración de junio". "En efecto, en julio la inversión creció 22,2 por ciento, cifra sustancialmente mayor al 12,4 del mes anterior y muy similar al 22,3 del período enero-mayo 2006", puntualizó el estudio.
En términos desestacionalizados, la inversión creció 1,2 por ciento en julio respecto del mes anterior y alcanzó el 22,9 por ciento del PBI, señaló el trabajo privado.
Ferreres sostuvo además que la construcción "es el sector de mayor ingerencia en la inversión, ya que pondera un 60 por ciento y creció al 26,6 por ciento anual". En ese sentido, indicó que de los 22,2 puntos porcentuales que creció la inversión total, 16,5 están explicados por este sector.
En tanto, el informe subrayó que la inversión en maquinaria y equipos "se recuperó, creciendo al 15,7 por ciento en julio, luego de la caída del 2,9 que había mostrado el mes anterior. Esto se debió principalmente, a la recuperación de las importaciones de bienes de capital".
"La fuerte expansión de los precios inmobiliarios y el alto nivel de capacidad ociosa en el sector de la construcción, son factores fundamentales para explicar este crecimiento de la inversión. Sin embargo, se observa cierta desaceleración con respecto al año pasado", consideró Fausto Spotorno, economista jefe del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres y Asociados.
El especialista señaló también que la inversión "creció a un ritmo promedio del 2,2 por ciento mensual en el 2005, al 1,1 en el primer semestre de 2006 y al 0,8 en julio". "Esta desaceleración tiene sus fundamentos, principalmente, en el encarecimiento de los precios de los activos (13 por ciento en el último año) y la escasez de crédito a largo plazo", añadió.