Demostrando que lo más probable es que en el mercado ocurra cualquier cosa menos lo que espera, la sesión del viernes terminó con el Promedio Industrial retrocediendo 0,69% para quedar en 10.371,84 puntos, mientras el NASDAQ trepaba 0,49%, liderado por uno de los extremos más riesgosos, el de los papeles tecnológicos, que trepó casi 6%. Con esto, lo que prometía ser otra semana ganadora para las Blue Chips pasó a ser un retroceso de 0,4% que en nada opacó 1,9% que ganó el NASDAQ. Con un asombroso volumen para los tiempos que corren, haciendo que en apenas siete días se marcara el día de menos y el de más actividad en lo que va del año, si bien es cierto que los inversores “o dijeron”demasiado por el lado de los precios, lo que dijeron fue difundido a plena voz. Son tres los factores que podrían explicar el vuelco masivo que acabamos de ver hacia las acciones y que se centran en torno al último día del mes. En primer lugar, la reunión del Comité Abierto de la Fed y la esperada suba de tasas que parece será apenas nominal (25 puntos básicos). Luego tenemos los datos de la macro: mañana, la confianza de los consumidores; el índice de manufacturas, el jueves; y los salarios y empleo, el viernes. Pero muy por encima de todo esto, lo que va a estar mirando el mercado es el traspaso del poder en Irak, el miércoles. Dejando de lado que, con el fin del semestre a la vuelta de la esquina, hubo mucho de “window dressing”y otras “erbas”de las grandes carteras de inversión para estas fechas, si de alguna manera podemos definir lo que vimos en la ultima rueda es como una inmensa apuesta a que todo saldrá bien. Esperemos que así sea.
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