Semana clave para el precio del petróleo
El atentado terrorista del sábado en Arabia Saudita y la presunta amenaza del grupo Al-Qaeda a ese país, el mayor productor de petróleo del mundo, trajeron preocupación por el impacto que puede tener sobre la cotización internacional del crudo. Los mercados habían tomado en cuenta el riesgo terrorista al llevar el precio del crudo a u$s 41,85 el barril, y el atentado convalidó esos temores. Ahora, y aunque hoy no hay mercados en EE.UU., se estima que en Londres habrá un repunte del precio, aun cuando la OPEP analizará este jueves un aumento de la producción con incierto resultado. En el mercado local, una eventual disparada del petróleo amenazaría el acuerdo de caballeros cerrado entre el gobierno y Repsol YPF, seguida por Petrobras, para mantener sin alzas los precios al público. Ese equilibrio sería más inestable si suben más los precios; incluso desde el sábado Repsol ya aplica un aumento de 1% en el gasoil en el interior del país y redujo bonificaciones para transportistas.
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Tres días después, el jueves 20, directivos de Repsol YPF y el gobierno nacional cerraron el acuerdo por el cual se terminó con el convenio que regía desde enero de 2003, según el cual el petróleo se vendía en el mercado interno a 28,5 dólares, y por la diferencia con la cotización internacional se constituyó un crédito que pagarían las refinadoras, que se iba a abonar, teóricamente, cuando el crudo bajara de ese valor, lo que ya se considera imposible.
• Diferencia
Ahora no hay acuerdo firmado; las productoras les venden a las refinerías sin crudo propio (Shell y Esso) al valor de exportación, esto es deduciendo la retención. Por otra parte, Repsol y Petrobras se comprometieron a no subir los precios, aun cuando las otras dos empresas que comparten con ellas más de 90% del mercado habían subido entre 4% y 4,3% el valor del gasoil. Pero si el precio internacional se dispara más allá de 42 dólares, las subas serían casi inevitables en el mercado interno.
La diferencia en las estaciones de servicio está provocando un deslizamiento de la demanda, que habría sido captada sobre todo por Repsol, cuyos voceros estiman que su participación en el mercado subió de 51% a 55% en las últimas dos semanas.
Según esas fuentes, para atenuar ese movimiento de la demanda resolvieron el viernes un aumento de 1 por ciento en el precio del gasoil en el interior del país, exceptuando hasta ahora a Capital Federal y Gran Buenos Aires. La decisión sería seguida hoy por Petrobras.
A esa suba se sumó en el caso de Repsol una rebaja en la bonificación a los transportistasde carga, que pasó de 21% a 14%. También se redujo el descuento para las compras de mayor volumen que realizan las distribuidoras. En este último caso, se impuso un cupo por el cual sólo se les vende el volumen consumido el año pasado más 10%.
Esta medida tiene por objetono concentrar todas las compras de las distribuidoras que a su vez les venden a las estaciones blancas (sin bandera o marca), y que fueron las que se estuvieron quedando sin gasoil la semana pasada.
Repsol está aplicando además una política de racionamiento para estaciones de servicio, transportistas de carga y distribuidoras. Esto creó fuertes complicaciones en algunas zonas del país, sobre todo en Santa Fe y en las provincias del norte. A la cuotificación de la petrolera española se unió una menor producción de Shell por problemas gremiales en Chaco.
Además de las diferencias de precios que reorientan las compras hacia las marcas que no subieron el precio, ésta es la época de mayor demanda de gasoil porque se lo utiliza para la cosecha de trigo. Se suman además algunos movimientos especulativos de las distribuidoras que pretenden «stockear» gasoil barato para venderlo más caro.
Aun con todas esas condiciones, voceros de las petroleras aseguraron que no faltará gasoil, y que incluso, si hace falta, se haría alguna importación, aunque sea a pérdida, para evitar el impacto psicológico y político del desabastecimiento.



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