Semana poco santa para las acciones

Economía

C on una línea roja atravesando los índices bursátiles más frecuentados, el Merval pasó así más inadvertido en la segunda de las dos únicas presentaciones semanales. Volvió a dar la nota más preocupante el Bovespa, cayendo más de 2 por ciento, el Dow anduvo rozando 1 por ciento y la nómina local transitó un camino similar al del martes: fluctuando entre medio y uno por ciento de desmejora. Con falta de interés que privó tal como podía presumirse, desde el punto de vista de la tónica bursátil le hubiera convenido mucho más que la semana se hubiera hecho feriado completo: evitando mostrar esas debilidades que acompañaban a la plaza en abril.

• En retirada

No se pudo seguir sosteniendo arriba de los 1.200 puntos el mercado, única meta que podía imaginarse como logro superior. Y se terminó en la zona de los 1.180 puntos, que denota un filtrado sobre las alturas obligado por la falta de demanda. Dos días sumamente obviables, con tónica que era fácilmente gobernable ante la estrechez de sus montos transados -inclusive, para inducir hacia una de las direcciones-, pero donde no existía voluntad para ello. La última hora de la víspera abrevió un tanto las diferencias, haciendo entre las dos fechas un daño bajista de poco más de 1 por ciento en el Merval. No es tanto lo que se ve y está presente: sino el mal de ausencias, aquello que genera un vacío delicado para el porvenir.

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