27 de marzo 2002 - 00:00

Si YPF no paga, Repsol entraría en "default"

Standard & Poor's (S&P) dijo ayer que si YPF, subsidiaria argentina de la petrolera española Repsol, cesa un pago por más de 20 millones de dólares, disparará una cláusula recíproca de «default» en bonos de Repsol por 8.000 millones de euros, lo cual podría llevar a que sus acreedores le exijan la cancelación anticipada de esas obligaciones.

Sin embargo, por el momento, no hay motivos para prever que YPF suspenderá pagos, porque la mayor parte de sus negocios sigue generando dólares y no tiene la misma situación de las empresas privatizadas de servicios públicos, cuyas tarifas están pesificadas y congeladas.

Según S&P, la cláusula recíproca de «default» entre Repsol e YPF puede generar un fuerte incentivo para que la empresa española respalde a la local. «Estas cláusulas precisan que podría darse un posible default para Repsol si alguna de sus principales subsidiarias, incluyendo YPF, cayeran en default», dijo la directora gerente de S&P, Laura Feinland Katz.

Agregó: «Para nuestro conocimiento, Repsol es la única emisora basada en Europa que enfrenta esta cláusula sobre una subsidiaria principal radicada en la Argentina»
.

En ese sentido, también se conoció ayer que BG Group, la accionista mayoritaria de MetroGas, empresa que el lunes suspendió el pago de sus deudas, informó que ni la distribuidora gasífera argentina ni Gas Argentino (la controlante de MetroGas en la cual BG tiene 55 por ciento y Repsol-YPF 45 por ciento) poseen recurso legal para que la empresa británica se haga cargo de las deudas de la compañía argentina.

•Diferenciación

En cuanto a Repsol, S&P también indicó que «dado que la gerencia de Repsol declaró que no necesariamente iban a respaldar a YPF en caso de una intervención directa del gobierno argentino, continuamos manteniendo una significativa diferenciación entre los rating de Repsol e YPF».

Según el informe de S&P :

•la capacidad de YPF para atender su propia deuda interna continúa siendo adecuada, pese al marcado deterioro en el entorno local;

• Repsol tiene un sólido incentivo para asegurar que YPF no cese los pagos y además efectivice las cláusulas.

Sin embargo, las calificaciones de deuda de YPF en la categoría grado especulativo reflejan el riesgo de que el gobierno argentino pueda imponer todavía más controles restrictivos sobre el sistema cambiario o restricciones sobre el comercio local.

Repsol está calificada actualmente BBB/A-3/perspectivas negativas, cinco niveles por encima de la calificación en moneda extranjera de los bonos de YPF, que es B+/en vigilancia negativa. La deuda de YPF en divisa local está calificada BB+/perspectiva negativa.

Por otra parte, entre lunes y martes, debido a la devaluación del peso, la acción de Repsol-YPF retrocedió 5,24 por ciento en el mercado de Madrid, cerrando a 14,45 euros, y la capitalización bursátil de la petrolera española descendió 976,69 millones de euros (859 millones de dólares) considerando las dos jornadas.

Ayer, el valor bursátil de Repsol llegó a 17.641,47 millones de euros, lo que equivale a unos 15.500 millones de dólares, casi la misma cifra que la empresa española pagó para adquirir YPF. De todos modos, la situación fue peor el 22 de enero, cuando se aprobó la Ley de Emergencia Pública y las retenciones a la exportación de hidrocarburos. En ese momento, la capitalización bursátil fue de 15.785 millones de euros (unos 13.890 millones de dólares).

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