El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Es un equívoco del gobierno argentino", dijo el ministro de Desarrollo y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, luego de haber recibido quejas del presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Textil (ABIT), Paulo Skaf.
Por su parte, el canciller, Celso Amorim, aseguró que "estamos conversando (con las autoridades argentinas). No vamos a admitir nada de forma unilateral".
Fuentes del ministerio de Desarrollo brasileño dijeron que el gobierno de Lula sería favorable a un acuerdo bilateral sobre el tema, que pudiera, por ejemplo, fijar cuotas consensuadas para productos "sensibles".
Según las versiones que manejan los empresarios brasileños, los controles a los productos brasileños comenzarían precisamente por los textiles.
Skaf dijo que quiere ser recibido por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, para explicarle que no hay razón para que los empresarios argentinos le tengan temor a las importaciones brasileñas.
Según Skaf, las exportaciones anuales de productos textiles brasileños hacia la Argentina están en el mismo nivel que en 2001, en el orden de los 300 millones de dólares.
Otro influyente empresario, Benjamin Steinbruch, presidente de la Compañía Siderúrgica Nacional (CSN), dijo confiar en el poder negociador del gobierno brasileño.
"En caso contrario, dijo Steinbruch, Argentina va a querer adoptar restricciones en otros sectores exportados por Brasil, inclusive el acero".
Dejá tu comentario