28 de noviembre 2001 - 00:00

Sin acuerdo ayer para cambios en Ganancias. Se definirá hoy

El Congreso avanzó ayer con el polémico proyecto que quiere gravar con Ganancias a las empresas y personas de altos ingresos. La definición en el recinto de sesiones se postergó para hoy. Si el oficialismo consensua el proyecto Nofal -incentiva la reinversión de dividendos y grava las ganancias en cabeza de los accionistas-, esa versión podría ser sancionada. De lo contrario insistiría con la idea de gravar a quienes más ganan. Todo el debate ocurrió en medio de la sanción de más de 500 proyectos de todo tipo, en la última sesión ordinaria del año.

La Cámara de Diputados postergó para hoy la definición de los proyectos que modifican el Impuesto a las Ganancias para conseguir una recaudación extra de entre $ 800 y $ 1.100 millones. Ayer se debatió en comisión un proyecto de la radical Beatriz Nofal para incentivar la reinversión de dividendos, subir alícuotas para los ingresos altos de personas físicas y la remisión de dividendos al exterior. Esa idea incluye también cambios en el Impuesto a los Bienes Personales impulsado por Carlos Maestro. Pero la Alianza mantiene vigente el proyecto de Horacio Pernasetti y Darío Alessandro que crea un impuesto de emergencia sobre las Ganancias de las empresas con dividendos superiores a $ 5 millones y personas con ingresos superiores a $ 1 millón con una tasa de 10%, iniciativa que también cuenta con el guiño de Economía. Anoche los aliancistas presionaron para tratar esta última idea en el recinto de sesiones, pero finalmente se dejó la definición para la sesión que continuará hoy.

Una parte del oficialismo se debatió ayer entre la conveniencia de aplicar el proyecto de Nofal o el impuesto de emergencia. Inclusive el peronismo aceptó jugar una especie de paso de comedia para permitir que el radicalismo diera de baja el impuesto especial sin pasar el papelón de eliminarlo a menos de 15 días de haberlo creado en comisión. Pero a última hora la posición del oficialismo se endureció y hoy podría sancionarse incluso esta última opción.

Todo comenzó ayer en al reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, convocada para que la radical Beatriz Nofal informara sobre un proyecto propio de modificación al Impuesto a las Ganancias que el radicalismo quiso consensuar para reemplazar, en esta instancia, a la idea lanzada por Pernasetti y Alessandro. Para eso fue invitado nuevamente el secretario de Ingresos Públicos, José María Farré, que, tal como lo hizo cuando analizó con los diputados el impuesto de emergencia a las ganancias, dejó en claro que la iniciativa de Nofal también contaba con el apoyo del Ministerio de Economía.

• Lineamientos

El proyecto de Nofal establece:

La derogación de exenciones en el Impuesto a las Ganancias para la compra de activos en el país por parte de sociedades o personas radicadas en el exterior. En este caso se les aplicará una retención de 15% sobre el monto de la operación.

Se deroga también la exención a Ganancias sobre la transferencia al exterior de dividendos de empresas radicadas en países de baja o nula tributación, más conocidos como paraísos fiscales. En este caso también se les aplicará una retención de 15%.

También se grava la compraventa de acciones y títulos valores por parte de empresas radicadas en el exterior. Sólo se mantiene la exención si el país de origen de la empresa o persona grava ese tipo de operaciones. Por esta medida se estima recaudar $ 109 millones.

Se gravan las rentas pasivas -alguileres, intereses de plazo fijo- que se remiten a sociedades radicadas en paraísos fiscales y sólo en el caso en que el accionista sea otra titular operativa.

Se modifica la escala de Ganancias para las personas físicas que tengan ingresos superiores a $ 300.000 anuales. Hasta ahora la escala máxima de Ganancias llega a 35% para ingresos superiores a $ 120.000 anuales. Con el proyecto el tope se eleva gradualmente hasta 40% para los ingresos superiores a $ 1 millón anuales.

Esa misma tasa se aplicará a la distribución de dividendos de empresas en cabeza de los accionistas, remisión de dividendos al exterior y las ganancias que las sucursales argentinas de sociedades extranjeras envían al exterior.

La tasa de 35% que hoy pagan las empresas por sus ganancias pasa a tomarse como pago a cuenta por quien recibe el dividendos distribuido.

A las empresas extranjeras que remitan dividendos al exterior se les aplicará un diferencias de 7,7% sobre el restante 65% de las ganancias, monto que dejará de cobrar el fisco extranjeros, pero que no implica una suba impositiva para la empresa. Por esta vía podrían ingresar $ 150 millones.

También se elimina el bloqueo fiscal.

Se elimina el Decreto de desregulación de 1991 que eximía de ganancias a los sujetos del exterior por la compraventa de acciones en la Argentina.

La compraventa de títulos públicos sólo quedará gravada si existe una transferencia de dividendos a fisco extranjero.

El proyecto también incluye cambios en Bienes Personales. Se unifica la tasa en 0,5% y se crea la figura del contribuyente sustituto. Así los bienes se sociedades radicadas en el exterior, que hoy están exentos del tributo, pasarán a pagarlo en cabeza de quien se encuentre a cargo. Por esta vía se piensa recaudar unos $ 250 millones.

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