Ayer se registró otra jornada negativa en los mercados, donde los operadores observaron con desconcierto cómo el riesgo-país llegó a ubicarse a escasos pasos de los 3.000 puntos. Las dudas sobre el éxito del canje de deuda y el retorno del ministro Domingo Cavallo de Ottawa sin lograr fondos adicionales por parte de los organismos de crédito continuaron minando la confianza de los inversores.
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De esta forma, el riesgo-país se disparó 7,31% y cerró en los 2.966 puntos, durante una jornada en la que los bonos de Brasil experimentaron subas de hasta 2,5% y las principales plazas bursátiles del mundo se movieron en alza. Entre los títulos públicos, se registraron caídas de hasta 11%. Fuentes del mercado se-ñalaron que en los últimos días se detectaron varios fondos del exterior que desarmaron sus posiciones en activos argentinos para evitar entrar en la segunda fase del canje de deuda.
Lo peor pasó por los BOCON, donde el PRO5 se desplomó 11,4%, seguido por el PRO6, que bajó 10%. Entre los Global surgidos en el megacanje, el de vencimiento en 2008 -el más representativo de la deuda argentina-se contrajo 3,7%, mientras que el 2018 y el 2031 cedieron 7,2% y 6,6%, respectivamente. Por el lado de los Brady, el Par se hundió 1,2%, el Discount mostró una merma de 1,6%, en tanto que el FRB logró un alza marginal de 0,1%. En la Bolsa de Comercio, las principales acciones se replegaron 0,68 por ciento, llevando al índice Merval hasta los 218 puntos. El volumen negociado totalizó los $ 5,9 millones, y en las pizarras se contabilizaron 19 alzas, 10 bajas y 7 papeles sin cambios. Entre los perdedores, se destacaron Comercial del Plata (-8,3 por ciento) e Indupa (-3,6%).
En la City, las tasas para préstamos entre bancos bajaron de 50 por ciento a 45 por ciento, en el caso de las entidades de primera línea. Los bancos de menor patrimonio se financiaron a 50 por ciento anual, y el call en dólares, siempre a un día de plazo, cerró a 23 por ciento. La variable que más se sigue de cerca en la plaza financiera son los depósitos del sistema. «Hasta ahora, lo que se está viendo es que los movimientos que realizan los inversores, sobre todo los fondos comunes de inversión, son transferidos en depósitos desde los plazos fijos hacia las cajas de ahorro», señaló un operador de un banco extranjero. Según los analistas, en el mercado se busca tener una «rentabilidad inmediata, privilegiando la liquidez».
Bajo este marco, los bancos continuaron tentando a los ahorristas con atractivos rendimientos, buscando recuperar los depósitos perdidos en los últimos meses. Por certificados en pesos, los grandes inversores accedieron a tasas de hasta 38% anual, frente a 16% que se acordó por los saldos inmovilizados en dólares. Quienes optaron por destinar sus recursos a caja de ahorro lograron 4% anual. En Wall Street, los mercados finalizaron en terreno positivo, apuntalados por los avances de las tropas de la Alianza del Norte en Afganistán y por el optimismo sobre la evolución de la economía estadounidense durante el año que viene. Sumado a esto, también contribuyó al alza la fusión entre Phillips Petroleum y Conoco, creando la sexta mayor petrolera del mundo. Así, el tradicional Dow Jones subió 1,11%, a la vez que el NASDAQ mejoró 1,89%.
En San Pablo, el índice Bovespa escaló 0,51%, arrastrado por las principales plazas del mundo y haciendo caso omiso a la crisis argentina. Del mismo modo, la moneda brasileña se apreció frente al dólar, que cerró a 2,52 reales.
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