Como era de esperarse, la tónica inicial del mercado se mostró relativamente tranquila y sin reacciones visibles al informe del déficit de comercio exterior, que vino un poco, pero de lo que era el consenso de los analistas y nuevo récord histórico. Este registro es, a pesar de la disminución de las importaciones, producto de las importaciones de bienes de consumo y el aumento de los precios del petróleo. Incluso se habló del problema para exportar carnes por la fiebre de la «vaca loca», pero otros rubros también decrecieron. Para cuando se conocieron los datos respecto de los inventarios mayoristas, tanto en NYSE como en NASDAQ se registraban más bajas que alzas, culminando en relación de 3 a 1. En la víspera, la empresa Procter & Gamble tuvo un día destacado, merced al resultado de su cuarto trimestre y al anuncio de su aumento de dividendos, estas son noticias que siempre son bien recibidas por el mercado. En cuanto al resto, parece que los inversores se muestran bastante temerosos, a la espera de las palabras de Alan Greenspan, en la reunión de Comité en Washington. Finalmente, el índice Dow Jones Industrial cerró en 10.296, más de 100 puntos por debajo del nivel de fin del año 2003, y retrocediendo 1,53%, con Alcoa, Caterpillar y Du Pont, cayendo más de 3%, acompañadas por otras 25 empresas más que bajaron contra sólo dos subas, que fueron Procter & Gamble y Altria. Como suele ocurrir durante estos tiempos de dudas, los inversores que se refugian en los bonos presionan al alza, pero a pesar de ello las cotizaciones bajaron y con ello crecieron sus rendimientos que cerraron en 2,673% en cinco años, en 3,735% en diez años y en 4,678% en treinta años.
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