Los comerciantes porteños cerraron ayer sus cajas con un resultado muy desalentador: además de la caída de ventas, sólo 15% de las operaciones se pagó en efectivo. Tres días atrás, el lunes, la gente había comprado hasta 35% en efectivo, 45% con tarjeta y el resto con bonos, como LECOP o patacones, vouchers o débitos.
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Aunque la escasez de billetes se reflejó en la poca cantidad de gente que circuló en la calle (hasta 40% menos) primero y luego en una caída de hasta 50% en las ventas, los retailers se dieron cuenta realmente ayer de cómo se fue agotando la circulación de la moneda nacional. «La mitad de los negocios cerró sus cajas sin haber cobrado un peso en efectivo», aseguró en diálogo con Ambito Financiero Luis Petrillo, tesorero de la Federación de Comercios de la Ciudad de Buenos Aires.
En efecto, el uso generalizado de las tarjetas de crédito pudo reflejarse perfectamente en un aumento proporcional a la caída de los pagos con pesos. El primer día de la semana, 45% de las compras se realizó con tarjeta de crédito, y ayer este porcentaje trepó a 65%, 20% más. Los pagos en efectivo, por su parte, cayeron en igual proporción pasando de 35 a 15% de lunes a miércoles. Las otras formas de pago, como los bonos del Estado, vouchers o el ahora famoso sistema de débito a través del POS (point of sale) se mantuvieron en porcentajes regulares.
Las bajas en las ventas (-50%) y facturación (-70% en relación con la semana pasada) fueron sostenidas en todos los rubros comerciales durante lunes, martes y miércoles, pero los locales más chicos sufrieron pérdidas superiores, de hasta 70 u 80% por no contar con el sistema de tarjetas de crédito.
Otros rubros, como las ferreterías, los kioscos o las mercerías, que en general venden productos de valor unitario chico, enfrentaron más dificultades para vender sufriendo pérdidas históricas. «Las ventas están por el suelo, estamos soportando pérdidas incalculables», aseguró el presidente de la Cámara de Ferreterías y Afines de la República Argentina, Néstor Monti. El comerciante explicó:
«Las ferreterías vendemos en general a obreros y albañiles productos de muy bajo costo y en general no usamos tarjetas, y nuestros clientes no suelen tenerla». La encargada de un maxikiosco ubicado en la calle Talcahuano al 1000 confesó que sus ventas habían llegado a 60 y 70% menos en los últimos días. «No sé si me conviene tener la conexión para las tarjetas de débito por su costo mensual (que es de 90 pesos mensuales en promedio)», destacó.
Entre pedidos, consultas y nuevas instalaciones de las máquinas POS que habilitan el cobro con tarjetas de débito, los proveedores contabilizaron más de 10.000 interesados en lo que va de la semana, 70% de los cuales pertenece al interior.
Las expectativas para las próximas fiestas continuaron apagadas. Según la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), «en algunas localidades del interior la colocación del sistema POS demorará hasta 40 días (fecha posterior a Navidad y Año Nuevo)». La entidad agregó que «a 3 días de la fecha habitual del armado del arbolito, los negocios de estos rubros informaron la total parálisis de ventas, incluso ofertando grandes descuentos».
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