Sólo por expensas no cobradas, los shopping pierden $680 millones

Economía

Es la deuda que se acumuló en los cuatro meses de cuarentena. Pidieron que se les permita reabrir en AMBA aplicando los protocolos sanitarios.

Los shopping centers son una de las actividades económicas que más sufre el impacto de la extensión de la cuarentena por el coronavirus. Sólo dentro del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) hay 44 de estos centros comerciales, que siguen cerrados desde mediados de marzo. Y nada hace suponer que serán autorizados a abrir en la nueva fase de la cuarentena, pese a los pedidos que los empresarios realizaron ante las autoridades.

Según admitió ayer ante una consulta de Ámbito el director ejecutivo de la Cámara Argentina de Shopping Centers (CASC), Mario Nirenberg, la solicitud quedó en vía muerta: “No tuvimos respuesta alguna. Veo muy improbable que nos autoricen”, dijo.

Las cifras del perjuicio económico que sufre el sector son contundentes, según detalla el ejecutivo: peligran alrededor de 100.000 empleos, el 20% de los locales ya avisó que no reabrirá aunque la cuarentena se flexibilice y el monto acumulado sólo por expensas no pagadas por parte de los inquilinos asciende ya a $680 millones. Números que se incrementan a medida que pasan las semanas.

La CASC presentó el pedido el lunes pasado ante todas las instancias de gobierno (nacional, porteño y bonaerense) argumentando que cuenta con todos los elementos necesarios para garantizar los máximos protocolos de seguridad sanitaria. Entre otras cosas, limitar a 16 metros cuadrados por persona el ingreso a los centros comerciales.

Sin embargo, el recrudecimiento de las cifras de contagios de las últimas 48 horas hizo que los funcionarios sean más cautelosos a la hora de autorizar más actividades, a pesar de la decisión de flexibilizar las restricciones. En ese cálculo, no están incluidos los shopping centers.

Nirenberg vino explicando durante toda la semana a través de distintas vías cómo llega el sector a esta instancia: “Las experiencias en el interior demuestran que los protocolos de seguridad permiten el funcionamiento de los centros comerciales, minimizando el riesgo de contagio, con las lógicas limitaciones que impone la emergencia sanitaria”.

Puso como ejemplo que en Rosario, Santa Fe, Córdoba, Salta y Mendoza, los shopping centers volvieron a funcionar, aunque de manera limitada, con protocolos sanitarios aprobados y coordinados con los gobiernos locales. En el caso del AMBA esto incluye que no habrá oferta de gastronomía ni de entretenimiento. De tal forma, el shopping funcionaría como una galería comercial tradicional con el acceso limitado a los locales. “Hasta la fecha, no ha habido reportes de que esas reaperturas hayan incidido de manera negativa en la situación sanitaria de esas urbes, lo que indica claramente un éxito en la elaboración y aplicación de los protocolos de reapertura”, argumentó la cámara.

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