Hubo ciertos papeles accionarios de buenos recorridos, algunos con subas excelentes, en diferencias del día que vieron aguas divididas en «39» títulos con descensos, contra «30» en aumento. Pero, tales nuevos arrestos positivos no estuvieron dados en los que tienen el mayor peso específico del índice. Y, al contrario, prácticamente quedó la plaza de Tenaris sosteniendo la bandera del repunte, que estallara en rueda previa: lo que alcanzó nada más que para llegar en zona casi sin daños al final del día, en el Merval clásico. La falta de apoyatura se hizo notar más en el listado de las locales, que decayó 0,41%, mientras que la nómina completa -con foráneas-se redujo a 0,3% tan sólo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Viendo el escenario, se trató de una fecha bastante opaca, con el Dow Jones produciendo una suba mesurada de 0,72%, pero que fue de 1% en el Bovespa. En Buenos Aires no se copió ni parte de ello, pero también hay que considerar que el rebote generado en la semana, había alcanzado magnitud muy marcada en nuestro recinto. Y llegó la zona de «digestión» habitual, donde afloraron tomas de utilidades inmediatas. Otro aspecto se incorpora con su propio testimonio, para poder conceptuar el desarrollo.
El ritmo de órdenes decreció en grado sumo, con nivel de $ 54 millones de efectivo, donde en el «mix» predominó la oferta y, la demanda, no respondió del modo necesario. Un cierre en «1.737» puntos, de nivel equilibrado, pero que abre así posibilidades más confusas para el remate semanal. Tenaris aportó 1,76 por ciento de suba, con 156.000 papeles, siendo el mástil que quedó emergiendo. Petrobras decayó en 2,85 por ciento, Pampa lo hizo con 2,80 por ciento, las demás de peso apenas se sostuvieron. En definitiva, un mercado que se vio nuevamente desprolijo, desarmado. La Bolsa, aquejada.
Dejá tu comentario