Rio de Janeiro (Reuters, ANSA, AFP, EFE, ASN) - Brasil sorprendió ayer al divulgar oficialmente que la economía creció 5,7 por ciento en el segundo trimestre con respecto a igual período de 2003, por lo que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva elevó su previsión para todo el año de 3,5% a 5%.
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En datos que suponen un fantástico espaldarazo para Lula y su Partido de los Trabajadores de cara a los cruciales comicios municipales de octubre, el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) informó que el Producto Bruto Interno creció 1,5% entre abril y junio con respecto enero-marzo y un sólido 5,7% interanual. En todo el semestre, la expansión fue de 4,2% contra igual período del año pasado.
La economía brasileña se contrajo 0,2% en 2003, en el primer año de gestión de Lula da Silva, y el gobierno tenía como meta un crecimiento de 3,5% para este año. Sin embargo, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlan, pronosticó ayer una expansión de 5% para 2004 y de al menos 4% para 2005.
Según analistas, la contracción del PBI del año pasado se debió al duro programa monetario y fiscal impuesto con el gobierno, el mismo que ahora permite recoger los frutos de un importante crecimiento.
Paralelamente, las autoridades lograron mejorar el perfil de la deuda, hacer trepar el superávit fiscal del primer semestre a 5,4% del PBI (contra 4,25% pactado con el FMI) y llevar las exportaciones y el superávit comercial a niveles récord. Con estos datos, el gobierno estaría dispuesto a dejar sin efecto su acuerdo de asistencia con el Fondo Monetario y se encuentra ahora en inmejorable posición para refutar las críticas a su política económica ortodoxa llegadas desde la izquierda más radical.
El IBGE también informó que el consumo de las familias creció 3,1 por ciento interanual en el primer semestre del año, lo que pone en evidencia que la expansión no se debe ya solamente al sector externo sino que comienza a basarse en el mercado doméstico. En tanto el consumo del gobierno creció 1,4 por ciento.
Estos datos confirman «la recuperación de la actividad y el fin del ciclo de ajuste más recesivo. La recuperación es general, en todos los segmentos», dijo el economista Adauto Lima, de WESTBL do Brasil.
• Perseverancia
En tanto, el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, desestimó algunos temores empresarios de que el crecimiento se enfríe debido a la falta de inversiones efectuadas en los últimos años en la industria, algunos de cuyos segmentos están operando cerca del tope de su capacidad instalada. «Si Brasil tuviera la sabiduría de hacer una reflexión sobre estos momentos, sobre la gran fuerza de su economía, sobre la necesidad de ser perseverantes en el equilibrio de la economía, vamos a tener 10, 12 o 15 años de crecimiento económico», dijo.
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