Curioso. Cuando el consenso entre los inversores era que el Comité Abierto de la Reserva Federal (FOMC) no iba a tomar ninguna decisión (y así fue), tuvimos una de las jornadas en las que la reunión de los banqueros afectó más al mercado en los últimos tiempos. A no equivocarse. Esto no fue porque -a pesar de no revelarlo- el mercado esperara alguna "mala noticia", sino que se vinculó con la cobertura de operaciones "abiertas" (en especial, en todo lo que tuviera que ver con el ramo de la computación: software, hardware, semiconductores, redes, etc., que lideraron la suba) y la activación de una serie de órdenes computarizadas. El efecto del anuncio sobre el mercado de bonos no sólo fue insignificante, sino que, a menos de quince minutos de ser difundido, todo quedaba como estaba. Así, el contenido informativo en la resolución de la Fed fue: ninguno. Mirando 1,25% que ganó el Promedio Industrial al cerrar en 9.567,34 puntos o 2,25% que subió el NASDAQ, es difícil de creer esto de la ausencia de alguna noticia relevante que justifique la suba. Pero es así. En todo caso, la promesa implícita en esto de no modificar la tasa de Fed Funds es que Greenspan y los suyos seguirán inyectando liquidez al mercado, al menos en la cantidad suficiente como para que no se derrumben las acciones. No mediando noticias negativas en el frente militar, y mientras la economía se mantenga en la línea que viene, incluso se puede apostar porque el rally tenga todavía combustible suficiente para seguir avanzando. Quien no avanza, en cambio, es Dick Grasso, que ayer entre muchos otros vio al mayor fondo de inversiones de los EE.UU., el Calpers, pedirle su cabeza al NYSE por el escandaloso salario que había sabido conseguir.
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