Tres megafusiones, algo que (literalmente) hace años no veíamos. En primer lugar la más importante: el casamiento entre BofA y Fleet Boston, que en un principio se valuó en u$s 47 mil millones, pero al final del día se reducía a u$s 43 mil millones, merced al reajuste de precios que introdujeron los inversores; que temerosos por el «agujero negro» que tiene la segunda entidad por sus inversiones en la Argentina, veían muy cara a la segunda entidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De todas formas la operación, la tercera fusión más grande en la historia bancaria mundial, terminará creando para mediados del año, -cuando deberíamos ver a las dos entidades trabajando bajo un solo nombre-, el tercer banco más grande del globo y el segundo de los EE.UU. Con cerca de 9.000 bancos diseminados a lo largo de todo el país, tradicionalmente, una megaoperación como ésta suele disparar una ola de operaciones similares. Veremos si las cosas están lo suficientemente «fuertes» como para que esto se repita una vez más. La otra gran operación anunciada no fue tan grande, pero igualmente la fusión entre Anthem y WellPoint por u$s 16.400 millones cambia el escenario de la salud privada en los EE.UU., y explica en parte la otra fusión en este mismo rubro, la de United Health y Mid Atlantic por u$s 2.950 millones. No sería de extrañar tampoco que veamos más movimientos por este sector. Por el lado de los balances, lo tres más importantes fueron los de Internacional Paper, con números inferiores a lo esperado, Procter & Gamble que los superó y cerró en suba y American Express, que a pesar de ganar más de lo estimado, se agregó a nuestra lista de las Blue Chips castigadas por el mercado. Informate más
Dejá tu comentario