15 de agosto 2005 - 00:00

Sube por cambio en las carteras

Sube por cambio en las carteras
Sólo un milagro o un acto de extrema racionalidad podrían hacer que lo que parece ser la "irrefrenable" suba del precio del petróleo sea beneficiosa para la economía norteamericana. El problema es que los perjuicios que esto induce son de mediano a largo plazo, mientras que los beneficios se ven en el corto con el incremento de ganancias para un sector líder como es el energético o no se ven demasiado, ya que las empresas industriales y primarias nunca antes tuvieron tan poco peso dentro del mercado de capitales. Así podremos oscilar dentro de la actual situación en la cual un día decimos que el petróleo es responsable de la baja de las acciones y otro que no afectó o que incluso coadyuvó a la suba. La última rueda, la del viernes, con el petróleo rompiendo todas las marcas al trepar a u$s 66,86 por barril, se puede ubicar entre las primeras, con el Dow perdiendo 0,8% (cerró en 10.600,31 puntos). Claro que es otro el panorama semanal. Con dos ruedas mediocres arrancando y terminando la semana, y un par de aperturas impresionantes (martes y miércoles) seguidas de un cierre a toda máquina (jueves), las fuerzas del mercado se mostraron de una manera inusualmente extrema y si bien dejaron como saldo una baja de 1% para el mercado electrónico puro, el promedio industrial alcanzó a ganar 0,4% (0,3% el S&P 500) a pesar del impresionante 7,3% que trepó el barril de crudo. Hay quien ve esto como algo positivo, pero no hay duda que con la tasa descendiendo de 4,39% a 4,24%, las noticias macro y empresariales "muy a favor" y el dólar en baja (cerro en 109,78 yenes y u$s 1,2397 por euro), lo que tuvimos fue un vuelco a la seguridad.

Dejá tu comentario

Te puede interesar