9 de agosto 2005 - 00:00

Sube el pan por paro molinero

Se teme que el paro de trabajadores del sector molinero iniciado el viernes pasado provoque desabastecimiento de harina. La medida de fuerza por tiempo indeterminado es en reclamo de mayores fiscalizaciones para reducir la evasión dentro del sector, que pone en riesgo la rentabilidad de las empresas que cumplen con sus obligaciones fiscales.

Según la AFIP, la evasión de IVA en la industria molinera sería cercana a 40%, equivalente a casi $ 200 millones anuales, y está principalmente incentivada por la aplicación de alícuotas diferentes del tributo a lo largo de la cadena de producción.
Dicho incumplimiento incrementa las tasas de ganancias de las compañías que operan al margen de la ley y destruye la competencia dentro del sector, provocando quiebras.

En un intento por destrabar el conflicto, hoy tendrá lugar en el Ministerio de Trabajo una audiencia conciliatoria con representantes de la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA). De no alcanzarse un acuerdo, se teme que pueda haber desabastecimiento de harina, y un consecuente incremento en el precio del pan.

El mes pasado, el gobierno había justamente iniciado conversaciones con el sector molinero para lograr un acuerdo de precios que evitara subas en el pan. El objetivo era acotar, al igual que como se hizo con los productores avícolas, el precio de la harina en el segmento mayorista. Sin embargo, a diferencia del pollo, el valor de la harina es fijado por las fluctuaciones en el precio internacional del trigo.

El sector molinero estaba dispuesto a estipular una determinada relación entre la cotización del trigo y el precio doméstico de la harina; pero a cambio pedían determinadas condiciones al gobierno.

Entre estas exigencias, figuraba la reducción de las retenciones a las exportaciones de harina, que son de 20% e iguales a las que pesan sobre el trigo que no tiene valor agregado.

También solicitaban la igualación de las alícuotas de IVA a lo largo de toda la cadena de producción del pan. El tributo asciende a 10,5% en el caso del trigo, a 21% en las harinas, mientras que en el pan es exento.

• Incentivo

Según los productores, dicho escalonamiento es el incentivo fundamental a comprar sin factura, ya que el último eslabón no puede descontar el crédito fiscal generado a partir de las compras de harina. Por lo tanto, la propuesta de los productores es llevar a 10,5% el IVA en todos los segmentos, medida que según los industriales molineros aumentaría la recaudación y reduciría el precio final del pan.

«Al no tener una alícuota homogénea en toda la cadena de producción del pan, el panadero no puede descargar IVA porque está exento y así se lo incentiva a comprar en negro»,
consideró Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera. No obstante, reconoció que «es altamente improbable que a tres meses de las elecciones el pan comience a pagar IVA».

Para España, «es fundamental que se reduzca el incentivo a la evasión que generan las alícuotas diferenciales, porque la marginalidad termina llevándose la mayor porción del mercado y a su vez afecta la legalidad del empleo en el sector».

El precio del pan acumuló entre enero y julio un aumento de 2,6%, mientras que el pan lactal es uno de los productos que más subieron este año, con un incremento de 12,2%. El representante de la industria molinera se mostró dispuesto a negociar con el gobierno un potencial acuerdo de precios en el sector.

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