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Sin embargo, las jornadas de las últimas semanas se han vuelto sumamente volátiles ante la inminente guerra entre los Estados Unidos e Irak que aleja a los inversores de posicionarse en valores por demasiado tiempo, y alienta sacudones de ventas ante cualquier rumor que sale al mercado. «No se puede continuar operando entre tanta incertidumbre», se quejaba ayer un operador.
«Las inquietudes persistentes pesan sobre el mercado, cuando la probabilidad de un conflicto armado a corto plazo es cada vez más fuerte. Nadie quiere posicionarse antes de eso», indicó Jeffrey Kleintop, de PNC Advisors.
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