6 de abril 2004 - 00:00

Suben hasta 30% bonos de empresas

Suben hasta 30% bonos de empresas
La mayoría de las empresas no sólo renegoció su deuda externa, sino que, además, los nuevos bonos están dando una renta muy elevada a los inversores, que llegaron a ganar hasta más de 30% en marzo.

Después de la devaluación de enero de 2002, casi todas las empresas locales que emitieron obligaciones negociables en el exterior quedaron en default. La prohibición del Banco Central de girar dólares al exterior fue un buen argumento para suspender los pagos, primero. La recesión posterior impidió los pagos, aunque se levantó la veda, después. En ese momento, el default de las empresas privadas sumaba u$s 31.500 millones.

Pasado el tiempo, los acreedores comenzaron a presionar. Las empresas decidieron sentarse a negociar, ya que en las condiciones pactadas originalmente era imposible pagar. Solamente en asesoramiento para reestructurar las deudas, las empresas gastaron casi u$s 400 millones.

El gobierno debería repasar la historia de estas reestructuraciones al negociar con los bonistas. Si así lo hiciera, vería que las empresas que negociaron en lo peor de la crisis fueron las que más ventajas lograron.

Hubo compañías que consiguieron reestructurar con quitas de hasta 80%, como Comercial del Plata. Sideco logró 65% de quita y trasladó sus vencimientos a 2008 y 2013.

Cuando comenzó a mejorar la economía argentina, los acreedores se volvieron más exigentes, particular-mente con las empresas exportadoras, a las que veían en mejor posición para pagar. En total, son 17 las empresas que reestructuraron su deuda con quita. La última fue Grupo Galicia, que cerró el acuerdo por u$s 1.460 millones el 17 de marzo pasado. Dos, Telefónica (u$s 1.810 millones) y Petrobras (u$s 2.310 millones), renegociaron sin llegar al default. Están en marcha 9 acuerdos por 6.468 millones de dólares que no tienen fecha de finalización.

Lo destacado fue que
Pan American Energy y Repsol YPF nunca dejaron de pagar y continúan con los convenios de deuda originales.

La primera empresa en negociar sus obligaciones negociables fue IMPSAT. De tener un valor en Bolsa de u$s 1.500 millones, la empresa pasó a estar en default. La quita que negoció fue de 50% por los u$s 1.075 millones. Los consultores que diseñaron la operación fueron contratados, después, por el monopolio «Clarín» para hacer el mismo trabajo. Aquí la tarea les resultó más fácil porque, con la Ley de Bienes Culturales, los acreedores tenían limitaciones para ejercer sus derechos. De esta manera, por Multicanal conseguiría una quita de 70% sobre los u$s 550 millones de deuda. CableVisión no fue beneficiado por la ley, porque era propiedad de accionistas extranjeros y reestructuró con un descuento de 60%.

De acuerdo con un informe del
Grupo López León, «la reducción nominal de la deuda fue en promedio de 30% y la quita de valor presente neto fue de 45%».

En general, las empresas ofrecieron a los bonistas tres formas de pago:

• Nuevos bonos a plazos más largos (hasta 10 años).

• Pagar la deuda en efectivo con quitas promedio de 50%.

• Una combinación de quita y plazos.

Casi todas las reestructuraciones se hicieron bajo el sistema de
Acuerdo Preventivo Extrajudicial, es decir, acordar con los bonistas directamente. El sistema funciona sólo si las dos partes tienen intenciones firmes de arreglar.

De acuerdo con el informe del
Grupo López León, las empresas que reestructuraron deuda destinarán 60% del cash flow (flujo de fondos) de los próximos 5 años al pago de los nuevos bonos.

En el trabajo de López León se citan declaraciones de Marcos Devoto, de Santander Investment: «Las empresas que tuvieron voluntad de pago acordaron fácilmente; las otras estiraron los plazos, y ahora ya no es tan fácil negociar». Una frase de la que deberá tomar debida cuenta el gobierno argentino. En la misma situación que la Argentina se encuentra un grupo de empresas con deudas por u$s 14.000 millones. Muchas están negociando en privado.

¿Qué piensa el mercado de estas reestructuraciones? Los nuevos bonos de las empresas que negociaron tienen oferta pública. Se compran y se venden en la Bolsa o en los mercados extrabursátiles.

A juzgar por el comportamiento del último mes, estos bonos fueron una muy buena inversión. Las obligaciones negociables de
Mastellone en marzo subieron 33%; las de CableVisión, 28%; Movicom, 23%; Galicia, 16%; Transener, 9%; Telecom, 6%; TGS, 4%; y MetroGas, 3%.

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