La expectativa de una mejora en la oferta que el gobierno efectuará para reestructurar la deuda hizo subir ayer todos los bonos. Los que hoy están en default ascendieron hasta 5% y ya se ubican en los niveles máximos desde 2001. Este clima positivo también contagió a los títulos posdefault, tanto en dólares como en pesos. El fuerte superávit fiscal de julio, que llegó a $ 1.656 millones, también resulta un dato favorable porque muestra más capacidad de pago. Pese al mejor clima en los mercados, los bonistas extranjeros amenazan con una ola de juicios ante las demoras del gobierno por lanzar la oferta.
También se especula con la posibilidad de que se realice un pago en efectivo (hasta ahora desmentido por el ministro de Economía, Roberto Lavagna) y que se mejore el bono Cuasi Par (en pesos indexado) que se ofreció a las AFJP.
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